¿Te preocupas por aprenderte el lenguaje de moda entre los chavos? ¿Los niños comienzan a hablarte de usted? ¿Te gusta la ropa del departamento de señora? ¿Estás leyendo esto con tono de infomercial de los 90? Entonces tal vez llegó el momento de preguntarte si eres demasiado grande para andar de fiesta, antes de siquiera poner un pie en el próximo antro que se te atraviese.

En el eterno dilema entre ser o no un chavorruco, la gente de Currys PC World no aguantó las ganas de averiguar la verdad y realizaron un estudio (a través de Mixmag), donde señala que a partir de los 37 años en adelante comienza a ser mal visto que te vayas de “antruki”. De hecho, resulta que a partir de los 31 años algunas personas prefieren quedarse en casa viendo series, en lugar de salir a rogarle al cadenero porque los dejen pasar.

Sin importar el clima, uno de los factores importantes es todos los gastos que implica salir de noche, además de que muchas veces no quieren enfrentarse a la terrible cruda (moral), arreglarse, conseguir alguien que les cuide a los hijos, o si quiera manejar (o pedir Uber/taxi) hasta el lugar de la fiesta.

 

 

Así que si naciste antes de 1981, tal vez es momento de preocuparte por cómo te verán todos esos chavxs a la hora de tratar de ligártelos con un trago, o tratar de encajar en la pista de bailar mientras ponen el “punchis punchis” a todo lo que da. Por otra parte, el 14% de las personas entrevistadas para este estudio aseguran que prefieren quedarse a acosar gente en Facebook, mientras que otros prefieren utilizar redes sociales como pasatiempo.

Matt Walburn, una de las personas encargadas de The Great Indoors Study, reconoce que con la tecnología de hoy en día es demasiado fácil entretenerse en casa, en lugar de tener que salir a buscar conocer nuevas personas, pues muchas veces esto sobrepasa los atractivos del mundo exterior… ¿Será?

Así que eres un veinteañero (o “treintón joven”) amargado de alma vieja, no te preocupes, pues aún tienes un buen rato para salir de fiesta antes de que te conviertas en ese tío borracho del que tanto te burlabas en tu juventud.