Un niño quiso encontrar la manera de pasear a sus dos pugs en su moto de baterías, así que con un lazo amarró otra moto atrás en la que su madre acomodó a los perros, pero lo que parecía que sería un emocionante paseo de tres, terminó convirtiéndose en uno de dos…

Debido a que el camino no era lo suficientemente firme y al sobrepeso (de uno de los perros) que llevaba la pequeña moto, el más pequeño de los perros cayó, pero no iba a renunciar a su viaje gratis tan fácil e intentó una y otra vez volver a su lugar, pero su dueño ignoró por completo sus esfuerzos y siguió adelante.

Tan parecido a la vida real…

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**Vía Mashable