Lo que necesitas saber:
La colonia Bondojito es uno de los barrios más representativos de la vida popular de la capital mexicana y con el paso del tiempo no pierde su identidad. Aquí te contamos su historia.
A lo largo y lo ancho de la Ciudad de México encontramos barrios típicos que forman parte importante de la identidad capitalina. Uno de ellos es La Bondojito, una colonia ubicada al nororiente de la capital que conserva su ambiente folclórico con mercados, fondas, tianguis, talleres mecánicos, vecindades y comercios tradicionales ante el crecimiento urbano y la modernidad del siglo XXI.

La CDMX es una mezcla de tradiciones prehispánicas, coloniales y contemporáneas y la Bondojito, conocida también como la Bondojo o “Bondojiuston”, es un buen ejemplo de esto. Antes de convertirse en una zona urbanizada, era un área pantanosa donde abundaban las nopaleras. Hoy es uno de los lugares más emblemáticos de la alcaldía Gustavo A. Madero y se ha ganado su reputación de barrio tradicional y de resistencia entre los chilangos.

Esta colonia ha sido el hogar de varias generaciones orgullosas de pertenecer a este barrio. Su identidad se conforma por gente trabajadora y tiene un arraigo a la típica cultura de barrio bravo capitalino, junto con otros como La Joya (conocido también como “El Hoyo”), el Barrio Norte (llamado “Barrio Loco”), La Merced o el emblemático Tepito, todos ellos símbolo de una identidad marcada por la vida de la calle.
Su origen e historia
Como muchos otros nombres de colonias de la CDMX, el nombre de esta se origina de una lengua prehispánica, aunque es uno de los únicos que no provienen del náhuatl. La palabra bondo o bonda significa “nopal pelón” y viene de la lengua otomí. Bondojito es el diminutivo que se adaptó para este término de manera cariñosa y significa “nopalito”. Se sabe que el área fue habitada y recorrida por diferentes pueblos indígenas desde antes de la llegada de los mexicas y los españoles.

Antes de ser el área popular y comercial que hoy conocemos, los terrenos de la Bondojito pertenecían a la antigua hacienda de Aragón y eran una zona lacustre y pantanosa donde abundaban los cactus y las nopaleras silvestres con tunas rojas, iguales a las que le indicaron a los mexicas el lugar para la fundación de Tenochtitlan. Durante mucho tiempo ahí solo había sembradíos, pequeñas lagunas y zonas de pastoreo.

Esta zona rural comenzó a poblarse durante la década de los 40 del siglo XX, cuando el gobierno fragmentó sus terrenos ejidales y agrícolas ante el crecimiento industrial y el aumento de la población en la Ciudad de México. El lugar se convirtió en un barrio de vivienda popular para la clase trabajadora y poco a poco, ahí se establecieron pequeñas fábricas, talleres mecánicos y comercios que le dieron su identidad obrera.
La consolidación de la Bondojito como colonia
Con el paso de los años, este barrio emblemático creció junto con otras colonias vecinas como la Faja de Oro y la Ampliación Emiliano Zapata, que dejaron de ser parte de la periferia para integrarse a la gran mancha urbana. El famoso y enorme Mercado Bondojito, fundado en enero de 1964, se convirtió en el punto de reunión vecinal y corazón comercial de la zona.

Aunque este mercado ubicado en la Avenida Henry Ford está en la colonia Faja de Oro, se creó a partir del crecimiento de la Bondojito, y por eso lleva su nombre. Entre otras importantes colonias aledañas están la Tres Estrellas, Tablas de San Agustín, Belisario Domínguez y la Mártires de Río Blanco, famosa también por su mercado con productos económicos.

Otro de sus lugares importantes es el Deportivo Bondojito, un espacio público donde la comunidad local se reúne para practicar fútbol, básquetbol, box y otras disciplinas que promueven la salud y apartan a los jóvenes de las actividades peligrosas. Como buen barrio bravo, la colonia es conocida por su alta incidencia delictiva en comparación con otras zonas de la ciudad.

La construcción de la estación Bondojito de la línea 4 del metro en 1981 le dio al barrio una mayor visibilidad y conexión con el resto de la CDMX. El ícono de la estación es un nopal que representa el pasado del barrio.
La Bondojito en actualidad
La Ciudad de México está llena de contrastes sociales. Sus barrios típicos conservan sus hábitos tradicionales y la colonia Bondojito es uno de tantos. Entre otros datos curiosos, el boxeador Rubén “El Púas” Olivares, reconocido a nivel mundial, vivió su infancia en las inmediaciones de esta colonia y colonia Tablas de San Agustín, barrios a los que actualmente sigue muy vinculado.

Esta colonia conserva su carácter popular y su vida comercial intensa. Está limitada por las avenidas Ángel Albino Corzo (Eje 3 Norte), Congreso de la Unión (Eje 2 Oriente), Ing. Eduardo Molina (Eje 3 Oriente) y otras vialidades internas que colindan con las colonias Faja de Oro y Tres Estrellas, cruzando con la avenida Henry Ford. Aunque por la noche es considerada como un lugar inseguro, de día conserva sus aires pintorescos.

Su mercado continúa como un referente de las comidas corridas caseras y los productos frescos y económicos y la vida diaria gira en torno a sus pequeños comercios locales, entre misceláneas, talleres y tianguis semanales. La Bondojito tiene sus propios centros culturales y su iglesia principal es la parroquia de Nuestra Madre Santísima de Luz, el corazón espiritual de la colonia, que ofrece diferentes actividades pastorales para la comunidad.

