Como ya lo hemos visto antes, los abuelos son las personas más increíbles y maravillosas que podrás tener en la vida. Cualquier abuelito haría lo que fuera por ver a sus nietos contentos. Ya sea recogerlos en bicicleta a la salida de la escuela hasta ponerse su mejor tacuche para ir a comer pizza, o hacer cosas que quizá nadie se atrevería a hacer.

Ayla Winter, es una joven londinense de 20 años. Ayla acababa de someterse a una cirugía reconstructiva y se estaba recuperando en su casa en Berkshire cuando sus abuelos Keith de 82 años y Margaret de 76 fueron a cuidarla. Como todo buen abuelito, Keith pensó en cómo hacer que su retoño se sintiera bien después de pasar por el hospital, así que casi al instante se dio cuenta que lo mejor era hacer algo que a ella le gusta, pintarse las uñas. 

Keith se ofreció a pintar las uñas de su nieta mientras ella descansaba, diciéndole que él lo había estado haciendo por su abuela los últimos 30 años. El abuelito hasta le preguntó a Ayla cuántas capas de barniz eran las que se ponía usualmente y le dijo a su esposa que tenía un “trabajo importante en ese momento”. 

Checa el increíble video a continuación: 

Gracias a Metro pudimos saber que en efecto, Ayla se sintió muy contenta por este hermoso gesto que su abuelito tuvo con ella y después de esta sesión de belleza, Keith siguió con las uñas de su esposa porque ella ya no puede hacerlo sola: “me hizo muy feliz pero también me puse muy emocional, él sabía que era algo que me animaría. Mi abuelito empezó a pintarle las uñas a mi abuelita porque tiene artritis severa y no puede hacerlo por sí misma”. 

¡Más abuelitos como Keith, por favor!