Luego de que la actriz porno Dianariussx (como se hace llamar) denunciara al actor Nacho Vidal de supuestamente haberla contagiado de VIH, colegas de la industria del cine para adultos de todo el mundo se han sumado a la pornstar para cesar labores mientras se aclara la situación de salud de los implicados.

Quiero denunciar directamente a Nacho Vidal porque mi nombre ha sido difundido sin mi permiso… Todo el mundo que está en este gremio sabe que yo he grabado con él; por tanto, puedo tener el VIH y, por tanto, ha manchado mi nombre y el de la industria”, dijo la actriz en una entrevista para portal español de entretenimiento Jaleos del corazón, en donde también anunció que piensa demandar a Vidal.

Después de dicha declaración, la actriz se hizo una prueba y compartió los resultados a través de ‘Instagram Stories’ para demostrar que realmente no estaba contagiada de VIH.

Foto: Instagram

Pese a que se trata de un problema grave de salud y, aparentemente la actriz no fue notificada del presunto estado de su compañero, también se violó la privacidad de Vidal, quien finalmente quedó expuesto ante el ojo público como portador del VIH.

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Según lo informado la agencia de prensa de actores porno Free Speech Coalition, el actor había dado positivo en las pruebas de VIH y fue denominado como el “paciente cero”, así mismo, informaron que debido a esto, pusieron a nueve personas más en cuarentena para resguardar sus seguridad y la de miles de actores porno en Europa.

De acuerdo al comunicado de prensa, las normas de salud son bastante precarias en algunas productoras de Europa, por lo que los actores ahora exigen que sean reguladas en todas de manera uniforme.

“No es que haya una ausencia total de controles pero no existe ningún criterio unificado a nivel español, ni tampoco europeo. Hay productoras que nos obligan a un test de ETS cada 15 días, pero hay otras que son más laxas con sus normas”, explican.

En una charla con el actor porno “Jordi, el Niño Polla”, Vidal confesó haber trabajado con más de tres mil parejas sexuales (de diferentes nacionalidades) en sus últimas 440 películas. Esto claramente se dio a conocer mucho tiempo antes de que se revelara que diera positivo en la prueba de VIH. Por dicha razón la agencia recomendó a las productoras europeas detener sus grabaciones por al menos dos meses. Sin embargo, esto podría no ser suficiente para proteger a los actores en un futuro.

La precariedad de la industria porno

Pese a la creencia popular, ser actor porno no es un trabajo que genere estabilidad económica y por consecuencia tampoco grandes ganancias. Aunado a esto, los trabajadores sexuales también deben enfrentar situaciones laborales precarias como que no tengan prestaciones de ley y, por si fuera poco, en muchas ocasiones también se ven envueltos en casos tanto de abuso de poder como de abuso sexual y psicológico.

Los salarios de los actores y actrices porno dependen en gran mayoría a lo complicado de las escenas. De acuerdo información recabada por CNBC a través de varias entrevistas a trabajadores de la industria pornográfica, los pornstar pueden llegar a ganar desde 300 dólares hasta mil 500 o tres mil en caso de ser porno para gays. Esto, claro, solo por una escena.

Aun así, si al principio una escena por esa cantidad de dinero pueda parecer una manera sencilla de atraer dinero, la realidad detrás oculta mucho más implicaciones de las que podríamos imaginar. 

“Los usuarios de la pornografía sólo observan un video bien editado. Ellos no ven lo que pasa detrás de escenas; las chicas que están llorando y son enviadas para afuera del estudio de grabación porque no pueden aguantar los actos sexuales violentos en los que les piden participar“, comenta la actriz porno Roxy, quien dio su testimonio a través del documental Traffic Control, de Bryan Hall.

Hace apenas un par de años las periodistas Jodi Kantor Y Megan Twohey lograron derrocar al magnate de Hollywood, Harvey Weinstein tras dar a conocer las múltiples denuncias de acoso y abuso sexual. Sin embargo, este no es solo un problema que atañe a la industria hollywoodense, sino que también permea dentro de la industria del porno. 

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Si bien sitios como PornHub ofrecen una gran gama de películas para adultos para todo gusto, en muchas ocasiones las cintas (sobretodo las más comerciales) están efocadas en el placer masculino, lo que deriva en la mayoría de casos en películas que hacen uso de violencia hacia las mujeres. 

Los problemas referentes a los salarios, las condiciones de trabajo, la protección a la salud, el machismo o la casi nula equidad de género, son producto de una industria que no cuenta con las regulaciones necesarias para la protección de sus trabajadores o que aplica únicamente en determinados países. En Estados Unidos, por ejemplo (el país que más porno consume en el mundo) es obligatorio en algunos estados como Los Ángeles que los actores usen condón en cada escena, sin embargo, eso es muy diferente a la situación en México.

En 2015, Fernando Deira, representante de SexMex, contó a El Universal que no existe reglamentación sanitaria para este sector, esto incluso pese a que se han acercado con autoridades para recibir apoyo. 

“Nosotros como productora también queremos que se legisle al respecto como en Estados Unidos, ojalá se pueda dar y tengamos un acercamiento con las autoridades para que nos ayuden en el tema y sea una industria completamente regulada, porque no se puede prohibir y tampoco se puede estar ignorando”, dijo.

Según comentó, dadas las faltas de apoyo, en SexMex se han dado a la tarea de seguir el modelo de trabajo empleado por las productoras estadounidenses:

Tenemos asesorías con médicos, además nosotros pagamos los análisis y todas las revisiones que deban hacerse para que el profesional dictamine que están saludables (los actores). Después es una revisión cada tres o cuatro semanas. Como filmamos en varias ciudades del país, dependiendo el lugar vamos con los laboratorios que mejores servicios nos ofrezcan”.

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