Lo que necesitas saber:
Resbaladillas, columpios y subibajas, cada quien tenía sus juegos favoritos cuando visitábamos los parques. Aquí tenemos algo de su historia.
A todos nos tocó que de pequeños nos llevaran al parque para jugar en los juegos tradicionales entre los árboles y el pasto. Resbaladillas, columpios, subibajas y otras estructuras ingeniosas que nos mantenían entretenidos por horas y horas y que ahora han evolucionado y divierten a los niños de las nuevas generaciones. Esta es la historia de los juegos infantiles en los parques públicos de la CDMX.
Una de las mejores formas para que los niños y niñas no se queden encerrados en casa, se diviertan y tengan actividad física es llevarlos al parque de nuestra colonia. Además de convivir con la naturaleza, hacer nuevos amigos, aprender juegos y despejarse, estos espacios ayudan a mejorar su salud física y mental.
Para ellos, una visita al parque se puede convertir en una aventura que se complementa con los saltos en las resbaladillas, el balanceo de los columpios y las otras muchas otras actividades que ofrecen los típicos juegos de estos lugares emblemáticos. Durante algún tiempo eran considerados como peligrosos, pero se fueron adaptado a la seguridad de los pequeños.
El origen de los juegos infantiles en los parques públicos
Los juegos infantiles tienen sus inicios a finales del siglo XIX, cuando los pedagogos de la época plantearon la idea de que los niños necesitaban ciertas herramientas para desarrollar su aprendizaje. Así, los parques norteamericanos integraron los sand gardens o “jardines de arena”, grandes areneros con juguetes donde los pequeños podían emplear sus sentidos y usar su imaginación en lugares seguros.
Fue también en parques de Estados Unidos donde se instalaron los primeros aparatos de gimnasia al aire libre como barras paralelas y saltos de caballo dedicados al público infantil. Pero los primeros columpios, pasamanos y caballitos montables aparecieron en un parque de Londres, en 1880. La idea llegó a Norteamérica y así se construyeron parques con otros juegos como resbaladillas y subibajas y la idea se extendió por el mundo.
En un principio, estos juegos eran de madera, más tarde se fabricaron con fierro y acero galvanizado, algunos eran demasiado grandes, por lo que producían graves caídas, además de raspones y cortadas. Las resbaladillas se calentaban tanto con el sol que podían quemar la piel de los niños. Más adelante se crearon reglas y se estandarizaron los materiales para crear estructuras seguras.
Los primeros juegos infantiles en los parques de la CDMX
La Alameda Central fue el primer parque público de la Ciudad de México, creado en 1592 durante la época virreinal para la recreación de la sociedad colonial. Para el siglo XIX ya existían lugares como la Alameda de Santa María La Ribera, y con la remodelación del Bosque de Chapultepec a inicios del siglo XX, se empezaron a diseñar espacios pensados para la recreación familiar.
Más adelante, la ciudad ya tenía lugares como el Jardín Primavera en Tacubaya o el Parque México en la colonia Condesa, y para la década de los 40, el gobierno diseñó los llamados “parques deportivos para niños” en los diferentes parques públicos, que ya contaban con columpios, resbaladillas, pasamanos y otros juegos metálicos.
Para la década de 1960, las modernas unidades habitacionales de la época también integraron estas zonas de juego conocidas como playgrounds en su arquitectura. Estos juegos tenían formas atractivas para los pequeños, desde payasos y otros personajes infantiles, hasta cohetes y naves espaciales.
La gran mayoría de los adultos actuales jugaron en resbaladillas, se impulsaron en columpios y dieron de vueltas en los volantines. Algunos parques de la capital integraron esculturas con formas de animales y otras construcciones para que los niños montaran y escalaran. Este tipo de entretenimiento era y sigue siendo una forma sana para que los pequeños aprendan, se activen y se diviertan.
Los juegos actuales
Poco a poco, los típicos juegos metálicos fueron sustituidos por otros fabricados con plástico y otros materiales más amigables. En la década de los 80 llegaron los juegos modulares que integraron varios juegos con casitas, túneles y laberintos en una sola estructura, así como redes para trepar y suelos acolchados para suavizar las caídas.
Además de las típicas resbaladillas, subibajas y columpios, muchos de los parques actuales tienen estos juegos en forma de castillos y barcos pirata, albercas de pelotas y muros para escalar. Los juegos de hoy ya no son los de antes, ahora ofrecen más seguridad y tienen diseños modernos e inclusivos.
En la CDMX tenemos parques con juegos en cada barrio y colonia y hasta en centros comerciales y restaurantes. Si quieres que tus pequeños se diviertan por un rato al aire libre, llévalos a tu parque más cercano o al que ellos prefieran.
