¿Por qué me interesa?
En México la obsesión por la limpieza personal supera por mucho todos los conteos mundiales.
De entre todas las estadísticas que definen la personalidad e identidad de las y los mexicanos, una de las más interesantes e insospechadas es la que está vinculada a la limpieza; hablamos de todos esos hábitos personales que tienen que ver con la higiene que hoy son parte activa de nuestra cotidianidad.
Desde bañarnos todos los días, pasando por los cepillos de dientes itinerantes que van de la oficina al restaurante, hasta la bendita costumbre de llegar impecables al trabajo o una cita amorosa, los mexicanos somos, según sondeos hechos por numerosos equipos estadísticos, los más limpios del planeta entero.
La razón de este rigor con el aseo personal está insertada en nuestra historia; es una influencia directa de nuestros antepasados. Según varios expertos, en varias regiones mesoamericanas asociaban la limpieza con la salud, la moral y hasta la dignidad del espíritu. Un ejemplo fantástico de esto son los baños de vapor (temazcales) que los mexicas hacían de tanto en tanto para purificar cuerpo y alma.
El reparo en la higiene personal ha subsistido hasta nuestros días y, en el presente, el mexicano mantiene la disciplina del baño y el aseo meticuloso como una norma social inquebrantable que lo distingue ante el mundo.
¿Qué nos revelan los números?
Múltiples investigaciones globales han revelado un dato asombroso: los y las mexicanas tenemos los hábitos de higiene más estrictos de todo el planeta. De hecho, nuestro país está en los primeros lugares en casi todas las mediciones de limpieza, sobre todo en las categorías de conciencia en el cuidado personal.
Recientemente, Hansgrohe, una empresa gigante de duchas y sistemas de baño, sacó una investigación mundial en la que México tiene el mayor porcentaje de población que se baña todos los días. La encuesta revela que el 73.5% de los habitantes de este país se da al menos uno o dos regaderazos de lunes a domingo.
Por otro lado, un estudio que hizo una empresa de salud e higiene llamada Essity en 12 naciones revela que el 92% de los mexicanos considera que hay que estar limpios para una cita amorosa, el 88% para ir a trabajar y el 71% para subirse al transporte público. En lo que se refiere a salud dental, el 76% de los consultados dijeron sentirse incómodos si no se lavan la boca.
Otro dato significativo es que, según este mismo informe, México fue el país que, tras el COVID, dio un salto más grande en la frecuencia en la que las personas se lavan las manos, ya que se pasó de ocho veces al día en promedio hasta doce, un porcentaje muy por arriba de la media.
¿Quién es quién en la limpieza según la región y el género?
Para entender qué tan limpios somos los mexicanos, es importante detenernos en algunas presiones respecto a los distintos estados y al género, y es que, según todos los sondeos, en nuestro país el aseo cotidiano sí está determinado por el lugar en el que vivimos y por nuestra identidad masculina o femenina.
Según el mismo estudio de Hansgrohe, los hombres se bañan más. De hecho, al hacer directamente la pregunta expresa: ¿y tú qué tanto te duchas? La mayor cantidad de varones dijo hacerlo todos los días, mientras que las mujeres contestaron que espacian esta actividad por motivos relacionados con el cuidado capilar y dermatológico.
Por otro lado, la investigación también sostiene que esto no significa que los hombres sean más limpios, ya que el género femenino no solo se lava más veces las manos al día, sino que es el que se encarga con mayor dedicación y esmero de mantener limpio el entorno que las rodea.
Respecto a las regiones, algunas encuestas locales revelan que, por temas de temperatura, en el sureste (Tabasco y Yucatán) es donde más regaderazos se dan, de 2 a 3 veces al día, mientras que en el centro (CDMX, Estado de México, Puebla y Morelos) el clima templado permite que las personas se duchen una vez cada jornada y, finalmente, en el norte la gente se baña de lunes a domingo, pero solo cinco minutos debido a la escasez de agua.
Minutos promedio en regadera
La Organización Mundial de la Salud es muy clara respecto a que la cantidad de tiempo que debemos pasar en la ducha es de máximo cinco minutos, dada la crisis internacional del agua y la sensibilidad de la piel. No obstante, en México el promedio de tiempo que pasamos en la regadera es de diez minutos, lo que equivale a casi 200 litros de agua y excede al doble la recomendación internacional.
La obsesión por el aseo está directamente relacionada al gasto que hacen los hogares mexicanos en productos de limpieza. La consultora internacional Kantar Worldpanel levantó una encuesta en múltiples hogares del país y llegó a la conclusión de que en cada casa hay un gasto de más de $2,800 al año en jabones, lociones y marcas de cuidado personal. Por su parte, de cada $100, las mujeres destinan el 12% a belleza.
Por si lo anterior fuera poco, nuestro país está en el top 10 de lugares en los que se compran más desodorantes. En 2025 ocupamos la décima posición gastando casi tres dólares per cápita, solo en no sudar.
Dicho todo lo anterior, solo nos resta preguntarles: ¿Y ustedes qué, cada tanto se bañan?
