Lo que necesitas saber:
La guerra contra el narcotráfico es un asunto muy serio en nuestro país. La Sedena tiene su propio museo dedicado a la historia y evolución del crimen organizado.
Los museos de la CDMX abordan diferentes temáticas relacionadas con la historia, la naturaleza, la ciencia y la tecnología, entre otras. Pero existe uno muy particular y poco conocido dedicado a llevar registro de la historia y la evolución del narcotráfico y la labor de las autoridades al respecto. Es el Museo del Enervante y aquí te contamos qué exhibe y cómo aborda los hallazgos criminales más relevantes del país.

Este museo que resulta raro por la materia en la que se enfoca, se fundó en 1986 y desde entonces se dedica a mostrar objetos confiscados como herramientas, armas, joyas y vestimentas, así como información relacionada con la delincuencia organizada y el narcotráfico, pero más que nada, sus fines son de capacitación y consulta para las fuerzas militares.

No está abierto al público en general, pero permite el ingreso a funcionarios, periodistas, académicos, estudiantes e investigadores con una autorización o invitación previa. Está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y su colección es una de las más sombrías y particulares de las que podemos encontrar entre los museos mexicanos.
¿Qué hay en el Museo del Enervante de Sedena?
Este recinto tan particular se encarga de resguardar una gran cantidad de objetos confiscados a los capos del narcotráfico que van desde joyas y teléfonos celulares con carcasas de oro y piedras preciosas, pistolas y rifles de asalto personalizados con acabados de metales finos y ropa táctica ostentosa, hasta altares religiosos con la simbología que usan los traficantes, algunos dedicados a la Santa Muerte y otros a Jesús Malverde, considerado como el santo del narcotráfico.

Entre otras piezas, tiene en exposición un león y un tigre disecados, anteriormente propiedad de capos del narco, así como otros diferentes trofeos muy particulares. También exhibe maquetas que muestran la ejecución de diferentes operativos de captura de avionetas, submarinos y vehículos blindados.

Además, muestra diferentes métodos y mecanismos de ocultamiento para la droga usados por los traficantes, entre portarretratos, juguetes, latas de comida y cuadros de la Virgen de Guadalupe con doble fondo, entre otros, así como los diferentes tipos de sustancias enervantes que existen actualmente, su origen, su geografía y sus métodos de elaboración.
Una colección dedicada al combate del narco y el crimen organizado
El Museo del Enervante, también conocido como “el Museo del Narco”, cuenta con diez salas temáticas y su finalidad principal es la de capacitar y dar información a los estudiantes militares, cadetes y personal militar, así como ser un registro de la evolución del narcotráfico y del trabajo del Ejército para la consulta de todos los interesados.

Está ubicado dentro de las instalaciones centrales de la Sedena, en Lomas de Sotelo, y su acceso es restringido. Para poder ingresar hay que cumplir con un perfil específico y realizar un trámite administrativo previo. Sus fines prácticos están encaminados al combate al narcotráfico y a dar conocer las excentricidades del crimen organizado.

La guerra contra las drogas es un asunto complicado en nuestro país desde hace décadas. Este lugar también rinde homenaje a la labor del Ejército y a la memoria de los soldados y oficiales caídos o heridos en el cumplimiento del deber durante la lucha contra el narcotráfico con murales y placas conmemorativas.
Un museo poco común
Un museo como este resulta necesario como fuente de información y capacitación y como memoria institucional. Al ser un lugar cerrado al público, funciona más como un archivo interno de la Secretaría de la Defensa Nacional, pero no se puede negar que resulta de gran utilidad en el combate contra las drogas.

Sedena tiene otros museos interesantes en la Ciudad de México, y la gran mayoría pueden ser visitados por el público en general. Entre ellos están el Museo del Centenario del Ejército Mexicano, el Museo Nacional de la Cartografía y el Museo del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, entre otros.

