Si le preguntas a Google cuántos libros se han escrito en la historia, arroja una aproximación de unos 165 millones de títulos únicos. Y de entre todos esos, hay uno que jamás ha sido leído. ¿La razón? No hay nadie que pueda descifrar el idioma en el que está escrito: el Manuscrito Voynich.

Ahora bien. Si nadie lo puede leer, eso significa que es imposible determinar el tema que aborda, quién o quiénes lo escribieron y cuándo. Desde luego que hay suposiciones en temas de tiempo y geografía, pero no hay ninguna certeza y eso es lo que lo hace tan fascinante.

Un par de páginas del Manuscrito Voynich, el libro que nadie ha leído / Foto: Yale University

El nombre: Manuscrito Voynich

El nombre “oficial” de este libro es Cipher Manuscript o Manuscrito cifrado. Pero es mayormente conocido como el Manuscrito Voynich a partir de un vendedor de libros llamado Wilfrid Voynich, quien compró la obra en 1912 a una colección jesuita ubicada en el convento franciscano de Mondragone, en Italia.

Uno de sus herederos vendió el libro a Hans Peter Kraus. Y él fue quien lo donó a la Universidad de Yale en 1969. Desde entonces, el Manuscrito Voynich forma parte de la Beinecke Rare Book & Manuscript Library, donde ha sido objeto de estudios para determinar qué diantres dice.

Últimas dos páginas del Manuscrito Voynich / Fotos: Yale University

Lo que sí sabemos del “libro que nadie puede leer”

Los primeros registros del Manuscrito Voynich nos llevan a 1580, gracias al interés de Rodolfo II de Habsburgo, quien adquirió el libro fascinado por temas relacionados con la magia.

Los expertos han determinado que se trata de un códice escrito a mano e ilustrado, repartido en 234 páginas de vitela, en las que se escribió con pluma de ave.

Los resultados de pruebas de laboratorio indican que fue escrito entre 1404 y 1438 después de Cristo. ¿En dónde? La exactitud de su origen no se ha determinado, pero las apuestas indican que la zona de Europa Central es la más atinada.

Páginas del Voynich / Foto: Yale University

Ya nos quedó clarísimo que está escrito en un idioma no identificado o bien cifrado. Pero le han contado un total de 38 mil palabras/códigos/símbolos con 25 letras o caracteres distintos. Muchos creen que las referencias de estos son los caracteres latinos, otros dicen que, en realidad, es un árabe codificado y otros tantos, que la base es el hebreo.

Quienes lo han visto han quedado sorprendidos con la fluidez del trazo en donde todo lo escrito es idéntico, sin variaciones de tamaños, por ejemplo.

Otra cosa que es rara (más) es que hay “palabras” que se repiten de manera constante, más de las que la estructura semántica aprueba. Y tampoco tiene signos de puntuación.

¿Y si en realidad es algo construido a partir de las raíces y afijos de otras lenguas como el latín? ¿Qué tal si era un idioma que no prosperó por la reducida cantidad de hablantes? ¿Y si es una algarabía?

Ilustraciones extrañas dentro del Manuscrito Voynich / Foto: Yale University

¿Magia o ciencia?

El Manuscrito Voynich ha pasado por varias manos, incluidos alquimistas que esperaban descifrar los secretos de la vida y del universo. Pero ellos fallaron igual que todos.

A partir de ciertos detalles, quienes lo estudiaron creen que se trata de un texto mágico o científico con la representación de plantas que nadie ha identificado; lo mismo con las flores.

Hay astros que aluden a aspectos astrológicos como la Luna y el Sol. ¿De lo más raro? Diagramas zodiacales con mujeres desnudas sosteniendo estrellas. Incluso también hay más mujeres desnudas, pero como si estuvieran en una piscina.

Por eso, muchos creen que, más que un registro, se trata de un texto que guarda temas esotéricos con indicaciones de rituales asociados a la alquimia.

Mujeres desnudas dentro del Manuscrito Voynich / Fotos: Yale Universty

¿El Manuscrito Voynich es una broma?

Hace unos cuántos párrafos les contamos que Rodolfo II de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano, rey de Bohemia y de Hungría, estaba interesado en temas de magia, así como en el desarrollo de las artes y las ciencias.

El libro lo adquirió de un par de sujetos llamados John Dee y Edward Kelley quienes, digamos, no eran muy honestos. Vaya, uno decía ser mago y el otro era más conocido por sus estafas. A lo que vamos es que existe la posibilidad de que el Manuscrito Voynich sea una trampa, una forma de estafar a Rodolfo II.

Si esto es cierto, nos pondría muy tristes porque no hay nada más fascinante que un misterio que prevalece. Pero si es verdad, nos daría un poco de paz… ¿ustedes qué opinan?

Con información de: Yale Library / National Geographic / The Atlantic

En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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