Por: Alberto Milo

Hace unos días la marina australiana se vistió de gala. ¿El motivo? Estrenaron barco. Sí, en Sídney se llevó a cabo una ceremonia para festejar la puesta en servicio de un HMAS Supply, o sea, un buque de guerra cuyo costo rebasa los 1.5 billones de dólares.  

Como parte de la ceremonia, la marina australiana contrató a un grupo de bailarinas de twerking para que hicieran una representación en el muelle donde el evento tuvo lugar. What?! Sí, y ese mismo día, la ABC subió un video donde se puede ver a las bailarinas en pleno acto mientras que varios elementos de la marina, y miembros del gobierno australiano, observan. 

Este el video oficial del gobierno:

El video se viralizó de volada, y ya sabemos lo que esto significa: opiniones de todos los colores. La naturaleza del evento hizo que muchos consideraran inapropiado el haber incluido un baile de este estilo dentro de la ceremonia. Y ojo porque esta postura fue la más fuerte entre la banda, y tuvo representantes en el gobierno así como en el resto de la población.  

Otra cuestión que también se comentó muchísimo fue el tema de la sexualización de las bailarinas. Y es que, desafortunadamente, el desprecio de algunos por esta iniciativa se convirtió en motivo para atacar y acosar en redes sociales a las integrantes.  

Pero –no lo van a creer–, resulta que al ver bien el video que ABC había publicado se identificó que éste había sido editado engañosamente, mostrando entre el publicó a algunos representantes del gobierno que, en realidad, no habían estado presentes durante el baile, ya que éste había sido antes de su llegada. Entre ellos el gobernador general y algunos dirigentes del ejército. Ya se parecen a algunos políticos mexicanos que se photoshopean el cubrebocas… ohquela.

https://www.youtube.com/watch?v=CfqB3uNG8nw

Esto se buscó aclarar rápidamente en los medios más importantes de Australia, explicando con claridad que el video no mostraba la realidad del momento y que buena parte del enfado del pueblo australiano hacia sus dirigentes se debía a la mentira mostrada. Y pos sí…

En relación con todo este asunto, Scott Morrison, primer ministro de Australia, salió a declarar la decepción que sentía por la forma en que ABC había presentado el evento en su video. Aparte, comentó que le parecía una falta de respeto hacia las bailarinas y un acto de deshonestidad hacia su gobierno.  

Finalmente, después de las declaraciones del primer ministro, ABC reconoció que, en efecto, el gobernador general y los dirigentes del ejército no habían estado presentes en ese momento de la ceremonia. La emisora pidió disculpas a los miembros difamados, pero olvidaron hacer lo propio con las bailarinas. Chia…

Aquí la disculpa de la ABC:

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