Si sienten que la mayoría del contenido que ven en internet —ya sea en medios de comunicación o redes sociales— se parece demasiado entre sí, no están solos. Y de hecho, hay una teoría que respalda esa sensación: la Dead Internet Theory o Internet Muerto.
Antes de continuar, queremos aclarar algo. La llamada teoría del internet muerto no los convierte en conspiranoicos. Más bien, funciona como una forma de reconocer ciertos cambios en la manera en que habitamos los espacios digitales (más mal que para bien, pero eso ya es otro tema).

La IA ofrece estructuras idénticas para preguntas distintas
Le pedí a ChatGPT que redactara un copy sobre la Dead Internet Theory y cómo todo el contenido en internet se siente similar y artificial.
Esto fue lo que respondió:
“¿Y si internet ya no fuera para personas? La Dead Internet Theory plantea una idea inquietante: que gran parte de lo que vemos online ya no es creado por humanos, sino por algoritmos, bots y sistemas diseñados para generar contenido sin parar.
Quizá por eso todo empieza a sentirse igual.
Los mismos formatos. Las mismas opiniones. Las mismas tendencias recicladas una y otra vez.
Deslizas, das like, compartes… y aun así algo se siente artificial. No porque el contenido sea malo, sino porque cada vez cuesta más encontrar una voz genuina entre tanto ruido optimizado para captar atención.
La pregunta no es si la teoría es cierta. La pregunta es: ¿cuándo fue la última vez que encontraste algo en internet que realmente se sintiera humano?“
Después le pregunté por qué escribía de esa manera, igual que todas las IA. Básicamente me dijo que es porque es una estructura funcional. Según el modelo, se trata de un formato que suele generar buenos resultados y que aparece con frecuencia en el contenido con el que fue entrenado.
Incluso me explicó la estructura que utiliza:
- ¿Y si te dijera que…?
- Presentar una idea inquietante.
- Frases cortas de una línea.
- Pausas dramáticas.
- Pregunta final.
También me ofreció una segunda versión del texto que no estaba diseñada para generar interacción ni comentarios, sino para hacerle creer a los usuarios que había “una voz propia”.
Spoiler: tampoco era tan diferente.

La teoría del internet muerto
Todo comenzó como una broma o chiste del internet con un toque de teoría de conspiración. Tipo una mezcla entre meme y creepypasta. Y lo que decía es que si estás leyendo esto, muy probablemente seas la última persona real en internet.
Todo lo demás son bots, algoritmos, sistemas automatizados o inteligencias artificiales. El video viral… no humano. La historia rara de Reddit… no humana. El post sobre perritos… no humano.
En ese caso, si fueras la última o única persona en el universo infinito de internet, deberías de tener miedo. ¿La razón? Jamás podrías saber con certeza qué está detrás de nada de lo que consumes y por qué.
Hace diez años, cuando esta idea comenzó a circular, sonaba a algo siniestro porque parte del chiste es que era literal: nadie en el internet, excepto tú, son humanos. Hoy adquiere una dimensión distinta.

Ya no parece tanto una broma
De acuerdo con una investigación publicada en el Asian Journal of Research in Computer Science, la Dead Internet Theory sostiene que una parte significativa de la actividad que ocurre en internet —incluyendo la creación de contenido y algunas interacciones en redes sociales— podría estar siendo generada o amplificada por sistemas automatizados.
Lo que les decíamos arriba. Entras a una publicación para leer los comentarios, y de pronto descubres decenas de respuestas que a pesar de venir de distintos usuarios, son demasiado similares.
Muchos de estos bots y algoritmos existen para aumentar el alcance de contenidos, mejorar métricas de interacción y mantener activa la circulación de publicaciones.

El gran problema es que todo esto está diseñado para producir resultados que nada tienen que ver con la interacción humana.
El contenido que vemos en internet suele ser seleccionado por algoritmos que privilegian tendencias previas, formatos exitosos y estructuras capaces de generar interacción, incluso cuando esa interacción no sea orgánica. Si vas a llenar un excel con métricas, ¿a quién le importa que esos números sean humanos?
El resultado es una “experiencia de internet deshumanizada“, como dice el estudio. O nos gusta más cómo lo escribió James Ball para Prospect en 2024: “Las personas reales y nuestras necesidades se han vuelto irrelevantes para el modelo de negocio del internet moderno”.
Si somos humanos o no, no interviene en cuánto dinero genera.
Pero sigue siendo, en parte, una teoría de conspiración
También vale la pena recordar que la Dead Internet Theory sigue siendo, en su esencia, una teoría de conspiración.
Las primeras versiones que circularon en foros como Reddit planteaban una idea mucho más extrema que la simple existencia de bots o contenido generado por IA.
Según decían, internet habría “muerto” entre 2016 y 2017, momento en el que gran parte de la actividad digital comenzó a ser producida artificialmente con el objetivo de manipular a la población en temas políticos, sociales y culturales.
El auge de los sistemas automatizados, las granjas de bots y las herramientas de generación masiva de contenido ha hecho que la teoría sobreviva y encuentre nuevos adeptos.

Los que dicen que sólo somos tontos
Otros usuarios interpretan la muerte de internet desde una perspectiva distinta. No creen que los bots hayan reemplazado a las personas, sino que los propios usuarios hemos transformado la experiencia digital hasta volverla más superficial y tonta.
Argumentan que herramientas como el autocorrector, los formatos de contenido ultracortos y la necesidad constante de resumir información han reducido nuestra capacidad para escribir, verificar datos o cuestionar aquello que consumimos.
Nos parece particularmente interesante esta parte porque apunta hacia algo más que la tecnología, y es los hábitos de consumo en la era digital.
Otro de los argumentos asociados a la Dead Internet Theory tiene que ver con la concentración de la actividad digital. Aunque hoy existen más plataformas que nunca, buena parte de nuestra experiencia en internet ocurre dentro de un número muy reducido de aplicaciones, especialmente redes sociales como TikTok e Instagram.
Para algunos usuarios, eso representa la muerte del internet. La diversidad de espacios, comunidades y sitios independientes que caracterizaban a la web de décadas anteriores parece haberse reducido a unos cuantos ecosistemas dominados por algoritmos.
Mientras más información se acumula en internet, más pequeño parece hacerse. Es raro.

