¿Por qué me interesa?
Esta exposición nos revela, a través del arte absoluto, la importancia, belleza y majestuosidad los desiertos en México.
Entre todas las muestras que se presentan en la CDMX esta primavera, hay una que se centra en la relevancia de las inmensas zonas áridas y semiáridas de México. Hablamos de Transitar el desierto, la nueva muestra de la artista Jimena Schlaepfer, que nos permitirá realizar una travesía necesaria a esos espacios poco habitados donde la vida es inadvertida y coexiste con la memoria, la transformación y particularmente con la resistencia.
No se trata de una exposición cualquiera, sino de una valiente resignificación de lo que creemos que es el desierto. Ante los ojos de Jimena, este ecosistema es muchas cosas al mismo tiempo: es el hogar de cientos de especies, es el cuarenta por ciento de nuestro territorio, es un ecosistema antiguo y una parte de nuestra identidad, y es, sobre todo, un símbolo que le permitió usar su arte para emprender luchas necesarias enfocadas en la conservación y la defensa.
En estas piezas, cargadas de una poética única y de una poderosa estética, entendemos que los páramos son sinónimo de vida. Espacios poéticos donde el tiempo escapa a los segundos y la naturaleza sobrevive majestuosamente a pesar de las temperaturas extremas, de las amenazas cotidianas y de una humanidad que se resiste a tomar conciencia sobre la necesidad de preservar sus entornos.
Y es que cada obra nos invita a contemplar un relato distinto sobre el desierto. Cuadros con paisajes amarillos, árboles puntillosos, cactus tan grandes que casi tocan el cielo, y mitologías tejidas a mano que evocan leyendas y nos permiten atestiguar cómo las diversas culturas han mirado estos horizontes que son mucho más que espacios vacíos.
El desierto como inspiración
La travesía para hacer esta exposición ha sido larga y reparadora. Empezó cuando Jimena visitó primero Zapotitlán Salinas en la Reserva de Tehuacán-Cuicatlán en Puebla y luego la Reserva de Vixcaíno en Baja California Sur. Estos encuentros directos con los páramos abrieron una ventana para entender y, en especial, plasmar este tipo de paisajes que son una parte fundamental de lo que somos como humanos y como mexicanos.
Fue así como hace poco más de un año, la artista inició un proyecto pictórico enfocado en los desiertos de México. Su intención era retratar, desde diversas técnicas, los territorios áridos y convertirlos en arte. Es así como a través de la pintura, el tejido y hasta la escultura, Jimena los rescata para la memoria y los utiliza como un puente para dialogar con millones de años de polvo, plantas, animales y evolución.
Pero la artista no se queda solo ahí, sino que usa sus creaciones como arma de denuncia. Tristemente, a pesar de su importancia, estos espacios geográficos han sufrido un gran deterioro a lo largo de los años. Factores como la deforestación, el pastoreo, el mal uso del suelo y el cambio climático han puesto en riesgo la vida y la riqueza de los desiertos. La devastación es tanta que solo si trabajamos colectivamente, desde nuestra trinchera, podremos conservarlos.
Al respecto, Schlaepfer comparte lo siguiente: “Para mí el arte tiene un poder visual y formal que le permite investigar, explorar y expresar aquellos ámbitos propios de la acción por la conservación y defensa de nuestro planeta”.
Sobre la exposición y la artista
Transitar el desierto se presenta en la Galería Miguel Aguayo del CEX, Centro de Exploración y Pensamiento Crítico, ubicada al sur de la Ciudad de México. La curaduría estuvo a cargo del filósofo y experto en arte Roberto Barajas, que enmarca esta exposición como “una estética que problematiza y reitera su compromiso con la importancia histórica y cultural del desierto”.
La exhibición está integrada por DIEZ pinturas al óleo de formato grande y mediano, NUEVE dibujos de tinta china sobre papel y CUATRO esculturas de cerámica. Para hacer estas piezas, la pintora empleó una gran variedad de materiales y técnicas; vale la pena destacar el uso fantástico del bordado y del tejido: dos procesos milenarios que fusionan lo geométrico con lo figurativo.
Finalmente, vale la pena detenernos en la gran trayectoria de la artista detrás de Transitar el desierto. Nacida en Ciudad de México en 1982, Jimena Schlaepfer es egresada de La Esmeralda. Su obra, multifacética y por demás creativa, se ha desarrollado en varias disciplinas, entre las que destacan la pintura, la instalación, la cerámica y la escultura.
A lo largo de su carrera, Jimena ha participado en exposiciones individuales y colectivas que se han presentado en lugares asombrosos como el Museo Anahuacalli, el Centro Cultural Santo Domingo en Oaxaca y el Complejo Cultural de los Pinos, por solo mencionar algunos.
¿Cómo, cuándo y dónde?
Transitar el desierto
¿Dónde? CEX: Centro de Exploración y Espacio Crítico.
Dirección: Avenida Revolución 1291, cerca del metro Barranca del Muerto.
¿Cuándo? De lunes a viernes de 12:00 a 18:00 H.
*La expo estará abierta hasta finales de mayo.
ENTRADA LIBRE
