Lo que necesitas saber:
Te traemos 10 peliculas superadas ampliamente por su música, hayan sido soundtracks o scores.
¿Les ha pasado que están viendo una película que no los está convenciendo pero se quedan porque tiene tremenda musicalización? Les traemos algunos casos en los que, independientemente de si se trata de un soundtrack, original soundtrack o score, la música fue como un salvavidas para un film.
Hay de todo un poco en cuanto al género de las pelis, pero el común denominador es que la música hizo que valiera la pena dedicarle bastantes minutos a una movie que no nos terminó de gustar. A todos nos ha pasado.
Ojito, no queremos decir que son malas, lo que se dice malas, sino que la música de estas películas superó lo que estábamos viendo en la pantalla. Aquí les dejamos 10 películas que fueron superadas por su música.
Tron: Ares
La película que motivó esta nota. En esta nueva entrega, la franquicia vuelve a adentrarse en el mundo digital para explorar la llegada de un programa altamente sofisticado al mundo real.
Aunque quedó a deber en su desarrollo narrativo, con una historia romántica entre una IA guapísima interpretada por Jared Leto y su competencia, la banda sonora compuesta por Nine Inch Nails (Trent Reznor y Atticus Ross) es una joyota.
Ante un espectáculo visual con abuso de slow motion, lo que hace NIN es musicalizar al estilo de rave. Su estilo industrial, cargado de sintetizadores oscuros, texturas electrónicas densas y ritmos agresivos, supera por completo a la película, entregando un viaje sonoro electrizante que eclipsa las fallas del guión.
Sucker Punch
La cinta sigue a Babydoll, una joven internada en un hospital psiquiátrico que escapa a través de elaboradas y caóticas fantasías de acción. Aunque la película fue un poco excesiva con los efectos visuales, la música coordinada por Marius de Vries y Tyler Bates es brillante.
El soundtrack combina trip-hop, rock alternativo y synth-pop, destacando artistas como Björk, Emilíana Torrini y hasta Emily Browning, logrando una atmósfera que ojalá hubiera sido alcanzada por la peli.
The Beach
Nos ponemos polémicos. En esta peli un joven viajero encuentra una isla paradisíaca en Tailandia que promete ser una utopía, pero que pronto se convierte en una pesadilla de aislamiento y locura.
La película cae en clichés melodramáticos, pero su banda sonora, supervisada por el icónico productor Pete Tong, es un retrato perfecto de la escena musical de finales de los 90. Dominada por el electronica, el brits-pop y el downtempo, incluye temas memorables de Moby, Blur, Underworld y Chemical Brothers que le dan al filme un pulso estilístico muy superior a su historia.
Spawn
Recordamos esta película como un flop que trascendió por ese hecho su lanzamiento. La adaptación del famoso cómic sobre un agente asesinado que regresa de los infiernos convertido en un engendro demoníaco para liderar el ejército del mal envejeció pésimamente el CGI, pero su soundtrack fue un hito histórico.
Concebido por el productor George Acogny, el álbum fue una propuesta revolucionaria que fusionó el nu-metal y el rock industrial con la música electrónica de vanguardia, uniendo en colaboraciones inéditas a bandas como Metallica, Korn, Marilyn Manson y Slayer con gigantes del dance como The Prodigy, Crystal Method y Chemical Brothers.
Batman Forever
En esta entrega sobre el Caballero de la Noche enfrentando a Dos Caras y El Acertijo convirtió a Ciudad Gótica en un espectáculo neón excesivo y caricaturesco.
Aún así, la banda sonora es una auténtica cápsula del tiempo del rock alternativo y el R&B de los 90. Curada por el supervisor musical Danny Bramson, presenta una lista impecable con canciones originales de Seal, U2, Smashing Pumpkins, PJ Harvey y Massive Attack, ofreciendo una madurez y elegancia musical que la película jamás logró proyectar.
The Great Gatsby
Basada en el clásico literario de F. Scott Fitzgerald sobre la obsesión, el lujo y la tragedia del misterioso millonario Jay Gatsby en los años 20, la dirección visual de Baz Luhrmann fue superficial y recargada, la banda sonora producida por Jay-Z es una muestra de que lo contrastante puede funcionar.
Mezcla de forma brillante hip-hop, indie rock y synth-pop con arreglos de jazz, incluyendo interpretaciones inolvidables de Lana Del Rey, Florence + The Machine, Beyoncé y Jack White que capturan la nostalgia y el exceso con mucha más fuerza que las actuaciones.
Cruel Intentions
Un melodrama adolescente donde dos hermanastros adinerados y manipuladores hacen una apuesta basada en la seducción y la destrucción emocional. Aunque es un dramón que no acaba de convencer, su banda sonora es un compendio magistral de britpop, rock alternativo y electronica.
Con canciones emblemáticas de The Verve (“Bitter Sweet Symphony”), Placebo, Fatboy Slim, Counting Crows y Marcy Playground, la música le dio a la historia una vibra sofisticada, oscura y provocativa que elevó por completo el impacto del filme.
Vanilla Sky
Un adinerado magnate neoyorquino ve su vida arruinada tras un accidente automovilístico que lo arrastra a una espiral de paranoia y confusión psicológica.
Sin embargo, la selección musical coordinada por Nancy Wilson y el director Cameron Crowe es estelar: una mezcla de art rock, indie y folk que reúne a Radiohead, R.E.M., Jeff Buckley, Sigur Rós y Paul McCartney, entregando una atmósfera conmovedora que supera lo que intenta la peli.
City of Angels
Un ángel encargado de guiar a los muertos se enamora de una cirujana y decide renunciar a su inmortalidad para volverse humano. Romance intento. Muy lejos de la poética y profunda obra maestra alemana en la que se inspiró (Wings of Desire de Wim Wenders), esta versión hollywoodense cayó en el sentimentalismo barato.
No obstante, su soundtrack fue un fenómeno absoluto de pop-rock y adult contemporary, dejando himnos imborrables como “Iris” de Goo Goo Dolls, “Uninvited” de Alanis Morissette y rolas de U2, Eric Clapton y Peter Gabriel.
Twilight (Saga de Crepúsculo)
Nos encanta la polémica y aunque no vamos a defender Twilight, sí defenderemos su música. En la clásica historia de enamoramiento del vampiro vegetariano de 100 años, y el triángulo amoroso con un hombre lobo, nos enfocamos en las rolas.
Mientras que las películas se volvieron memes en movimiento, la curaduría musical a cargo de la supervisora Alexandra Patsavas fue sencillamente brillante. En lugar de recurrir al pop comercial fácil de la época, la saga apostó por lo mejor del indie rock, el rock alternativo y la folktrónica. El primer filme definió la estética sonora de una generación con bandas como Paramore, Muse, Linkin Park e Iron & Wine.
Las secuelas mantuvieron una vara altísima encargando temas originales a figuras de culto como Muse, Thom Yorke (Radiohead), St. Vincent, Bon Iver, Death Cab for Cutie, Florence + The Machine y The Killers. Las bandas sonoras lograron infundir a la historia una atmósfera de melancolía, madurez artística y peligro que el guión y la dirección jamás consiguieron proyectar en pantalla.
Menciones honoríficas
Elizabethtown
Un joven diseñador al borde del fracaso profesional y personal viaja al pueblo natal de su padre para organizar su funeral, conociendo en el camino a una sobrecargo optimista. La película parece ser algo flojo para haber salido de la mente de Cameron Crowe, pero la curaduría musical vuelve a ser su salvavidas. El soundtrack es una rica travesía de Americana, heartland rock y bluegrass, con temas de Tom Petty, Ryan Adams, My Morning Jacket, Elton John y Lindsey Buckingham que transmiten de forma genuina la calidez y el duelo que la cinta solo intenta alcanzar.
Empire Records
La trama sigue a un grupo de empleados adolescentes de una tienda de discos independiente que intentan evitar que una gran cadena corporativa absorba su negocio. A pesar de que la trama es débil y llena de clichés juveniles, su música es un pilar del indie rock y el rock alternativo de mediados de los 90. Con temas de Gin Blossoms, The Cranberries, Evan Dando y Toad the Wet Sprocket, el soundtrack logró capturar a la perfección la angustia y energía de la Generación X, convirtiéndose en un álbum de culto mucho más duradero que el propio largometraje.
