En 2004, el mundo vio nacer grandes discos. Interpol lanzaba Antics y Air hacia lo mismo con Talkie WalkieEntre todos esos artistas debutaban algunas bandas que más tarde sería importantes como Franz Ferdinand con su álbum homónimo, pero hubo una banda que llamó la atención de todos por el peculiar sonido que presentaban, el 14 de septiembre veía la luz Funeral, el primer álbum de Arcade Fire.

Hace 15 años el mundo conocería la interesante propuesta que los hermanos Win y Will Butler junto a Régine Chassagne, Richard Reed Parry, Tim Kingsbury y Jeremy Gara habían ido orquestando por tanto tiempo. La idea y el concepto central por el que gira este disco se basa en algo a lo que todos hemos tenido que enfrentar en la vida pero que causa incertidumbre y miedo, la muerte. 

Durante la grabación del álbum, muchos familiares de la banda fallecieron. El abuelo de los Butler, un reconocido músico de swing llamado Alvino Rey perdió la vida tras romperse la cadera y sufrir complicaciones como una neumonía y una insuficiencia cardiaca a los 95 años. Por su parte, la abuela de Régine y una de las tías más queridas de Richard Parry también murieron en el proceso creativo así que, ¿cuál era la mejor manera de recordarlos? Claro, con un disco.

“Neighborhood #1 (Tunnels)” es la canción que nos adentra por completo a los terrenos de la banda, un piano es el que nos da la bienvenida a un camino lleno de canciones melancólicas creadas con violines, arpa, acordeones y letras completamente poéticas. La segunda parte de esta rola “(Laika)” nos muestra que Arcade Fire también podía entrarle a sonidos más duros sin perder su esencia.

De ahí en adelante todo sería una montaña rusa de emociones. La emotiva “Crown of Love” (rola totalmente para llorar como si no hubiera un mañana) daba paso a una nueva parte del disco, donde vendrían quizá las canciones más reconocibles e icónicas de Funeral. “Wake Up” es un cambio radical, una oda a la madurez llena de felicidad y esperanza. “Haiti” (donde escuchamos una de las mejores interpretaciones vocales de Régine) nos prepara para “Rebellion (Lies)” otra de esas rolas que te levanta el ánimo por completo.

El final no podría ser mejor, con la banda alcanzando todo su esplendor con “In The Backseat”, una rola que podría representar lo que es este álbum. Arcade Fire nos entregó 10 canciones repletas de momentos épicos, que a cada segundo se puede sentir la autenticidad y el amor que le pusieron, hay magia en él. Es un verdadero disco de art rock, hecho en una época en la que el pop y el rock garage dominaban por completo las listas de popularidad, una apuesta valiente.

Tras el éxito que fue Funeral, que le valió su primera nominación al Grammy en 2005 en la categoría de Mejor Álbum de Rock Alternativo, Arcade Fire se lanzó a la cima del estrellato, poniendo en alto a la música canadiense e incluso conociendo a algunos de sus más grandes ídolos como David Bowie (quien años después colaboraría con ellos en el álbum Reflektor). Gracias a este disco la banda se consolidó como una de las propuestas más honestas e interesantes de la música a nivel mundial.

Después de esto, todo el mundo conocería que existía otra forma de afrontar la muerte, muy similar a la concepción que tenemos en México del luto, el cuál es válido pero ambas coinciden en que la mejor manera de recordar a los que ya no están con nosotros es hacerlo festejando que estuvieron en nuestras vidas y cantando para sentirlos con nosotros. 

Somos muuuy curiosos y queremos preguntarles algo sumamente importante