Lo que necesitas saber:
Desde Michael Jackson hasta Bad Bunny, el show del medio tiempo del Super Bowl siempre fue una plataforma política. Aquí analizamos.
Desde que se anunció el show del medio tiempo del Super Bowl con Bad Bunny, mucho se ha hablado de los tintes sociopolíticos que tiene la elección del puertorriqueño. Y es curioso cómo incomoda, sobre todo, al sector más conservador estadounidense.
No solo hablamos de un artista cuyo repertorio es totalmente en español; también es lo que representa que un latino encabece el espectáculo más gringo posible, todo en medio de la dura y reprobable política anti-inmigrante que se vive en ese país.
Tan comentado ha sido que vemos a Donald Trump y su séquito hacer berrinche, al grado de que Turning Point USA (esa organización fundada por Charlie Kirk) preparó su ‘All American Halftime Show’ para transmitirse al mismo tiempo que el show de Bad Bunny.
Lo increíble de ello ––y para nada en el buen sentido–– es que tengan a Kid Rock como su estelar. Más allá de lo político, ¿alguien sigue escuchando a Kid Rock? Jejeje…
¿El show del medio tiempo del Super Bowl debe o no ser político?
Bueno, regresando al punto… el contraste sociopolítico con el show de Bad Bunny en el Super Bowl está claro.
Y entre muchas otras cosas, por ahí varios medios, seguidores de la NFL, creadores de contenido musical y otros han criticado que en tiempos recientes, se le de al Halftime Show este tinte politizado.
Pero es curioso porque, en realidad, el show del medio tiempo del Super Bowl ha tenido esa clase de enfoque desde hace mucho tiempo… incluso desde la época de Michael Jackson.
Aquí, en el Almanaque Musical de Sopitas.com, te contamos más sobre eso. Y si eres más de leer, abajo desarrollamos todo el rollo.
Michael Jackson y su show del medio del Super Bowl
Se sabe que la presentación de Michael Jackson de 1993 fue el parteaguas que marcó cómo debían ser los shows del medio tiempo modernos del Super Bowl, con super estrellas de la música encabezando todo.
Pero algo que no se dice mucho es que el polémico ‘Rey del pop’ puso algunas condiciones para presentarse en aquel espectáculo… y una de ellas fue que la NFL realizara una donación a su fundación Heal the World.
La liga de fútbol americano armó su alianza con Frito-Lay (la marca de frituras) y donaron 100 mil dólares, además de que se le dio tiempo comercial durante la transmisión del Super Bowl a la campaña Heal LA, también de Jackson.
Entonces, ¿cuál es la parte sociopolítica en todo esto? Bueno, que la donación y el tiempo al aire que se le dio a la campaña mencionada, tenían como objetivo apoyar a diversos jóvenes tras las protestas de Los Ángeles de 1992.
Aquellas manifestaciones, que llegaron a un punto denso y violento, se dieron luego de que cuatro policías blancos arrestaran violentamente al taxista afroestadounidense, Rodney King.
Muy a pesar de las pruebas que mostraban que los agentes habían cometido un uso excesivo de la fuerza contra King (quien enfrentaba libertad condicional por delitos menores), fueron absueltos de los cargos.
Y esto, derivó en los disturbios de Los Ángeles como protesta contra un enjuiciamiento condicionado por investigaciones sesgadas y tintes racistas.
Las acusaciones contra Coldplay y la actuación icónica de Beyoncé en el Super Bowl del 2016
El show del medio tiempo del 2016 es quizá la edición más colorida que se haya visto en la historia. Y eso, se lo debemos a Coldplay, que para ese Super Bowl tuvo de invitados a Bruno Mars y Beyoncé.
Todo estaba puesto para que fuera un Halftime Show tranquilo porque esos tres chance no son el tipo de artistas que uno piensa que darán un discurso sociopolítico de alto impacto, ¿estamos de acuerdo? Pero algo curioso pasó…
Coldplay mostró un enorme y colorido mosaico en las gradas con la frase “Believe in love”. Y lo que fue un mensaje optimista en el Super Bowl para promover el amor, la paz, y el respeto a los derechos de la comunidad LGBTQ+, terminó siendo severamente criticado por el ala conservadora gringa.
Ya saben, sacando siempre el argumento de ‘es que me quieren imponer la agenda progre’, como si un mensaje tan inofensivo como ese fuera un peligro verdadero.
Y si eso no fue suficiente, se prendieron más con la actuación de Beyoncé, que sin ser la artista principal, podríamos decir que se robó el show del medio tiempo de ese Super Bowl.
La ex Destiny’s Child montó un performance centrado en enaltecer el orgullo afroamericano. La artista mostró “Formation”, una canción que habla del empoderamiento y orgullo afroamericano, vistiendo un atuendo que recordaba al de Michael Jackson.
Incluso, las bailarinas de Beyoncé llevaban atuendos que homenajeaban al Partido Pantera Negra, una conocida organización de apoyo a los derechos civiles de las personas afroestadounidenses.
La coreografía incluyó una ‘X’ desplegada en el campo, lo que se tomó como una referencia al activista Malcolm X, además de que en pantalla una de las bailarinas mostró el mensaje “Justice 4 Mario Wood”, en alusión a un hombre afroamericano que perdió la vida a manos de policías de San Francisco.
Los señalamientos fueron tan densos que hasta personajes como Rudy Giuliani, ex alcalde republicano de Nueva York, criticó el show acusando a Beyoncé de supuestamente fomentar una postura anti-policial.
Sí, así de exagerado el señor Rudy…
¿Lady Gaga y un mensaje pro-LGBTQ+ entre líneas?
Al año siguiente, había bastante expectativa sobre lo que mostraría Lady Gaga en su show del medio tiempo del Super Bowl. Recordemos que para ese 2017, Donald Trump ya había alcanzado su primera elección presidencial, con la narrativa ultra conservadora que se le conoce.
Y bueno, siendo que Lady Gaga es una feroz crítica de Trump y su séquito, cualquier hubiera esperado alguna tiradera al polémico empresario convertido en mandatario. Pero no sucedió… aunque sí hubo un tinte sociopolítico en todo.
Lady Gaga abrió su show cantando “God Bless América” y “This Land Is Your Land”, dos canciones clásicas que aunque realzan el sentir patriótico gringo, siempre se han contrapuesto.
Como dice la BBC, la primera se escribió con un mensaje de sentirse agradecido y bendecido por ser estadounidense (una visión más tradicionalista del patriotismo), mientras la segunda apela más a la importancia de la gente en un sentido más inclusivo independientemente del origen (se considera una canción más afín a la clase obrera y de izquierda).
A esto, hay que agregarle que Gaga cantó “Born This Way”, quizá la canción más importante de los últimos tiempos si se trata de inclusión y de un mensaje de empoderamiento para la comunidad LGBTQ+.
Parecería que no era un mensaje político demasiado efusivo… pero hacerlo justo cuando Trump asumió la presidencia, y con Mike Pence (vicepresidente republicano conocido por sus posturas contra la comunidad queer) en entre el público presente en ese Super Bowl, sí que fue un gesto político.
Las críticas contra Maroon 5 en el 2019
Siendo honestos, este debe ser uno de los shows del medio tiempo del Super Bowl más aburridos que se hayan visto en la historia. Inmemorable, de hecho… no hay una sola cosa destacable que uno recuerde, porque pues Maroon 5 ha sido una banda desabrida la mayor parte de su existencia.
Ver a Adam Levine quitarse la playera para ‘ponerle emoción’, debe ser una de las cosas más cringe que jamás se hayan visto en ese escenario…
Pero si se trata de recordar algo de este show (además de lo aburrido que fue), tal vez lo más destacado fue la polémica que se armó alrededor de la elección de Maroon 5. Y sí: parece que tenía tintes políticos, aunque no lo crean.
La cosa es que la NFL estaba en un dilema derivado de Colin Kaepernick, quarter back de los 49ers de San Francisco, que desde 2016 se arrodillaba cada vez que sonaba el himno nacional estadounidense en un juego, esto como protesta contra la brutalidad policial y el racismo en EE.UU.
De un momento a otro, el jugador fue despedido y desde entonces, no ha vuelto a ser contratado por un equipo. Todo eso significó una ola de señalamientos contra la liga, con varios artistas, desde Rihanna hasta Jay-Z y Cardi B, rechazando ofertas para liderar el show del medio tiempo en esos años, esto como muestra de solidaridad hacia Kaepernick.
Total que los únicos que aceptaron la oferta fueron Maroon 5, quienes tuvieron de invitados a los raperos Big Boi y Travis Scott (les apostamos lo que sea a que no se acordaban de eso, jeje).
Al final, el hecho de tener a la banda liderada por Levine en el show del medio tiempo del Super Bowl, se interpretó como una decisión tibia de la NFL poniendo a un grupo que jamás se ha arriesgado a dar discursos políticos.
Y ciertamente, una muy buena parte de la industria de la música y el entretenimiento criticó a Maroon 5 por haber aceptado la oferta en medio de la polémica entre la liga y Colin Kaepernick.
Más allá de lo aburrido que fue el show, ¿ustedes hubieran rechazado hacerlo? Digo, la NFL no paga prácticamente nada a los artistas más que con exposición… y no es broma.
Shakira y Jennifer López en 2020… escandalizando familias gringas
En este caso, ya no solo era el hecho de tener a dos artistas de origen latino (o como diría J.Lo, “mi gente latino”) encabezando el show. De hecho, el Super Bowl del 2020 se hizo en Miami, una ciudad con alta población latina, lo que hace entendible la elección de las artistas y de sus invitados, Bad Bunny y J Balvin.
Sin embargo, lo que escandalizó a los recalcitrantes gringos chapados a la antigua fue lo ‘provocativo’, ‘sugerente’ y ‘vulgar’ que les pareció el show, mismo que tacharon de ser ‘muy poco familiar’. Hasta quejas escritas hubo de a montones, como reportó CNN.
Ahora, podrá gustarte o no la música de Shakira y Jennifer López… pero es innegable que es uno de los mejores shows del medio tiempo que se han hecho en la década del 2020.
El hip-hop lideró el show del medio tiempo del 2022 en el Super Bowl
El Super Bowl del 2022 se celebró en Los Ángeles y ahí sí, la NFL de la mano de Roc Nation (la empresa de Jay-Z) decidieron hacer un show que enalteciera una de las culturas musicales más icónicas de la ciudad: el hip-hop.
Dr. Dre lideró el show, con Snoop Dogg, Kendrick Lamar, 50 Cent, Eminem y Mary J. Blige como sus coanfitriones.
Y si bien no hubo posicionamientos políticos muy marcados, hubo dos cosas que prendieron las alertas de los gringos más persignados: el traje y baile de Snoop Dogg, que se tomó como una referencia a la cultura de las pandillas angelinas… y el gesto de Eminem arrodillándose al terminar su set.
Esto último se tomó como un gesto de solidaridad por el antes mencionado caso de Colin Kaepernick, aunque en los días posteriores al show, hubo declaraciones de la NFL y otras fuentes de que eso nada que ver.
Como sea, no sería raro que Eminem lo haya hecho con esa intención, ¿saben? Después de todo, ha sido uno de los raperos más provocadores de todos los tiempos, y uno de los críticos más fieros de la música contra Trump.
Kendrick Lamar y los contrastes estadounidenses
El show del medio tiempo de Kendrick Lamar… qué cosa, eh. Tuvo de todo, desde crítica sociopolítica hasta drama farandulero de ese que te gusta seguir aunque lo niegues.
Pero más allá de los ataques contra Drake televisado a nivel mundial, el rapero de Compton dio en el Super Bowl una clase de historia, con un poco humor, sarcasmo, furia e ironía, sobre la herencia afroamericana, la injusticia racial, las reflexión sobre lo que es el ‘sueño americano’ y más.
Y supimos que iba a ser épico cuando vimos a Samuel L. Jackson introducir el show con la irónica frase: “este es el gran juego americano”. Cuántas lecturas puede tener esa oración, ¿no?
Por si fuera poco, que el actor estuviera vestido como el Tío Sam (una de las figuras gringas más patrioteras jamás creadas y siempre visto como un hombre blanco), fue un mensaje visual muy claro de que había un trasfondo político importante en este show del Super Bowl.
Y ya saben… el gringo conservador se super indignó en miles de sentidos. Pero lo más peculiar (por no decir absurdo) de todo es que, como menciona Wired en este artículo, muchos estadounidenses se quejaron por la nula representación blanca en el show.
No es broma, se sacaron la carta del ‘racismo a la inversa’, jajaja. Vaya cosa…
El show del medio tiempo de Bad Bunny en el Super Bowl: La moneda en el aire
Después de este recorrido, está más que claro que el show del medio tiempo del Super Bowl siempre ha sido político. Y el espectáculo de Bad Bunny no es la excepción.
Algunos creen que el puertorriqueño podría seguir el ejemplo de otros artistas y meterle todo tipo. de referencias a su presentación para enaltecer la cultura latinoamericana.
No es descabellado pensarlo, sobre todo porque es uno de los pocos artistas de la música urbana latina que utiliza su plataforma para lanzar mensajes de denuncia política-social.
Pero también hay que decirlo: no sabemos qué tan aventurado pueda ser Bad Bunny en el que es considerado uno de los más grandes escenarios del entretenimiento musical de la cultura pop.
Y veremos qué sucede… pero ya de entrada, que un latino encabece nuevamente el show del medio tiempo del Super Bowl, con un repertorio completamente en español y en medio de la dura política anti-inmigrante que se vive en Estados Unidos, es ya un acto político importante.
