Band of Skulls encuentra su camino con su nuevo álbum

Con todas las bandas y todos los discos que el Reino Unido produce cada mes, es fácil que se te escapen varias propuestas entre las grietas de información. Y eso que sólo estamos hablando de un país. El internet es una herramienta que nos facilita la búsqueda de música nueva, pero es como tratar de recoger caracoles en la playa. Por más que quisieras tenerlos todos en tu colección, siempre habrá muchos más que se te escaparán.

¿A qué va esta analogía? Pues uno de esos caracoles que casi se nos pasa desapercibido es el nuevo álbum de Band of Skulls, Himalayan. El tercer álbum del grupo de Southampton tuvo su estreno a finales de marzo y ni siquiera aparecía en nuestra agenda de nuevos lanzamientos. Sin embargo, un poco por azares del destino, nos topamos con el video de “Nightmares” y quedamos encantados con el tema. Tanto así que buscamos el disco para escucharlo, y hoy podemos decir que Himalayan es una palomita en la columna de triunfos para Band of Skulls. Por lo tanto, contactamos a Russell Marsden para que nos platicara más sobre su más reciente material discográfico.

“Hay algunas cosas que se vuelven más sencillas. La experiencia que recoges en el camino te ayuda a moverte más rápido,” dice Marsden en una entrevista telefónica. Band of Skulls hizo su debut en 2009 con Baby Darling Doll Face Honey seguido por Sweet Sour en 2012. De inmediato, la prensa británica los colocó en la misma categoría que Muse, Blood Red Shoes y The Duke Spirit; y es que lo suyo es un rock pesado que incorpora melodías pegajosas y armonías de voces masculinas-femeninas. Con este tercer álbum, el grupo ya muestra un dominio magistral sobre el oficio. “Con tantas cosas fuera del camino, eso nos da la libertad para pensar en lo que vamos a hacer luego.”

Desde sus inicios la banda ha estado conformada por Matt Hayward en la batería, Russell Marsden en la guitarra y Emma Richardson en el bajo. Tanto Russell y Emma se encargan de los vocales. Los primeros dos discos fueron producidos por Ian Davenport, aunque para el nuevo álbum contaron con el apoyo de alguien distinto en la producción. “Esta vez trabajamos con un nuevo productor. En realidad no tenía idea de cómo iba a funcionar, pero al final quedamos muy satisfechos con el resultado.” El productor en cuestión es Nick Launay, un veterano de la industria que en años recientes ha trabajado con Nick Cave y los Yeah Yeah Yeahs. “Ahora procuramos no aislarnos del resto del mundo porque en ocasiones anteriores nos encontrábamos en medio de la nada. Literalmente a veces.”

Himalayan es un álbum que se distingue por sus riffs. El disco está saturado de ganchos que son dulces para los oídos. Le preguntamos a Marsden sobre qué hace la banda cuando a alguien se le ocurre una melodía que no encaja en alguna canción en particular. “Toda nuestra música es así. Es una lista sin fin de ideas a la que recurrimos cuando una canción se queda con un hueco. Es bueno tener algo así a la mano. Es sorprendente como hasta las ideas más extrañas terminan encontrando su lugar más adelante.”

Band of Skulls puede estar orgullos de su trabajo. Su música no llega con la intención de innovar la escena, pero fans del rock de guitarra pueden seguir respirando tranquilamente porque siguen apareciendo bandas que buscan darle su propio giro a la viejo fórmula. “No creo que haya un elemento más importante o más prescindible que los otros.” Dice Marsden sobre el sonido de la banda. “No hay manera de dejar fuera el bajo, la batería, la guitarra o la voz. Es rock n’ roll. Todavía se emplean estos elementos plásticos porque la gente reacciona con ellos.” El guitarrista concluye que su máxima aspiración como músico es que su trabajo de alguna manera sobreviva al paso del tiempo.

T: @ST