Lo que necesitas saber:
Las primeras distorsiones en un amplificador se escucharon a inicios de los 50, sin embargo, fue hasta años después que los músicos vieron el potencial en tan potente sonido.
La distorsión en la guitarra. Algunos dicen que nació con “You Really Got Me” de The Kinks. No fue así. Quizás fue la primera canción que popularizó el efecto, en ese entonces, nuevo para el instrumento. O tal vez, en la que por primera vez se usó de manera deliberada y sabiendo lo que se hacía.
Una historia llena de accidentes y “errores”
Hace poco, por el lanzamiento del disco Reality Awaits de The Strokes en la voz de Julian Casablancas se escucha harrrrto procesada, Joselo Rangel escribió un texto en el que da a entender que el autotune es a la voz lo que la distorsión fue a la guitarra. Más o menos así: nació para cubrir errores, corregir la afinación de los cantantes, pero con el tiempo se ha convertido en una herramienta más para hacer música…
Bueno, la distorsión no nació para cubrir errores, pero sí nació de un error y con su uso se tapó muchas “malas ejecuciones” que los guitarristas se echaban. Pero ese es el punto. Para Frank Zappa, tocar la guitarra eléctrica con la pulcritud de una acústica es una equivocación. Un desperdicio, mejor dicho: por qué no sacarle jugo a la saturación, y la ampliación del sonido que la distorsión permite.
“Rocket 88”, la primera canción que tuvo distorsión
Cuenta la leyenda que fue por ahí de principios de los 50 (un par de años antes de “You Really Got Me”) que Howlin’ Wolf tomó un amplificador Fender Deluxe y le trepó a todo el volumen mientras cantaba “How Many More Years”. No con la intención de echar un sonido tronador (que fue lo que ocurrió), sino para que la gente pudiera escucharlo cantar. El resultado dio un extra a la gruesa voz de Howlin’ y su chirriante armónica.
Parece que se corrió el chisme de lo que pasaba si se sobrecargaban las válvulas del amplificador y, poco tiempo después, el guitarrista Ike Turner (quien fue exesposo de Tina Turner) interpretó la que, históricamente, ha quedado asentada como la primera canción en usar distorsionado: “Rocket 88”.
La canción es un rhythm & blues que ya suena a rock & roll (de hecho, es señalada como la primera del género) y la presencia de la distorsión apenas luce en la guitarra de la que sale el clásico riff final. Sólo fue unos segundos de una distorsión que, a la distancia y entre tanto guitarrazo que hay hoy en día, luce imperceptible. Aún así, no cuesta imaginar a Ike Turner levantando la manita luego de hacer vibrar a la guitarra.
Algo que, hasta la fecha, no se sabe bien cómo sucedió. Algunos dicen que sólo le subió el volumen al amplificador como Howlin’, otros que Ike llenó de agujeros de alfileres a su altavoz… mientras que otros aseguran que fue otro accidente: el amplificador se dañó mientras viajaban en auto, específicamente, el cono del altavoz. Para arreglarlo, hizo con un papel un conito, el cual acabó vibrando más de la cuenta. En fin, no importa cómo, algo nació en ese momento.
Una década después ooootro accidente, pero éste sí dio paso a algo más concreto: el Maestro Fuzz Tone. La historia es así: En 1961, cuando el cantante country Marty Robbins grababa la canción “Don’t Worry”, hubo un problema la consola de mezcla, específicamente, en el canal en el que estaba conectado el bajista. Nadie se dio cuenta hasta que éste tocó su parte. Ahora sí, nada más cimbrante se había escuchado antes.
El “error” se dejó en la grabación y, afortunadamente, en la sesión estuvo alguien que no sólo le vio potencial a la distorsión, sino que fue capaz de crear un dispositivo con el que se podía reproducir: el ingeniero Glenn Snoddy. Él conservó el tranformador responsable de la distorsión y lo replicó en un dispositivo que funcionaba con interruptor de encendido/apagado.
El prototipo fue presentado a Gibson y así nació el legendario Fuzz Tone, el primer pedal de distorsión comercial… aunque fue todo un fracaso (pese a que artistas, como Nancy Sinatra antes de inventarse el pedal se habían acercado para usar el sonido) . Demasiado adelantado a su época: nadie quería un aparato que modificara de esa manera el sonido.
“You Really Got Me”, la primera canción distorsionada que obtuvo exito
Ahora sí podemos caer en “You Really Got Me”… aunque, en este caso, tampoco está claro cómo The Kinks lograron el sonido tronador e intenso que se escucha a lo largo de la canción. Bueno, esto es debido a que varios han dado su propia versión, pero la más precisa puede ser la del propio guitarrista de la banda, Dave Davies (o la más fantasiosa, decidan ustedes).
Era 1964. Según Dave Davies, el sonido de la canción refleja el coraje que tenía en esos momentos: había embarazado a su novia y quería casarse con ella, pero sus padres pensaron que eran demasiado jóvenes, así que los separaron. Davies tenía una navaja de afeitar en el estudio y, al ver su amplificador Elpico, decidió desquitarse con él. Tal cual, lo navajeó.
Aparte, como el amplio era muy chico, lo conectaron a otro, un Vox AC30. Así surgió el muy distorsionado sonido con el que Davies tocó uno de los riffs más importantes de la historia del rock… y el solo.
Muchos otros importantes detalles los supervisó el productor Shel Talmy, quien tenía la importante misión de hacer que The Kinks grabaran un éxito… si no lo hacían, su disquera los iba a despedir. Pero, según cuenta, una vez que escuchó el riff de “You Really Got Me”, sabía que iba a ser un éxito… bueno, no lo fue al nivel pensado, pero la canción se volvió legendaria.
Por cierto, un año después, en 1965, Keith Richard tomó el despreciado Maestro Fuzz Tone, lo conectó a su guitarra y tocó “Satisfaction”. Ésta sí, todo un hitazo que no sólo impulsó la carrera de The Rolling Stones, también ayudó a definir el sonido del rock. Siempre distorsionado, sino ¿cómo?
