Lo que necesitas saber:

Doja Cat se presentó por primera vez en México... y será un concierto para recordarlo siempre. Aquí la reseña.

Doja Cat por fin vino a México y tocó verla en el Palacio de los Deportes. Sabiendo que es una mega estrella pop actual, ya uno podía esperar una producción enorme, vistosa, de esas que se hacen virales en redes y que ciertamente te pueden romper un poquito el factor sorpresa.

Así lucía el escenario de Doja Cat en México. Foto: David Barajas.

Lo mismo pasa cuando te metes a ver los setlists de presentaciones pasadas y ves que ha tocado prácticamente lo mismo en los últimos dos o tres shows.

Y aquí me pregunto, más allá de la emoción de ver al artista en vivo (que es el pilar del negocio), ¿qué otra cosa te puede dar esa sensación de vivir una experiencia única?

Tal vez estoy profundizando de más, no lo sé. Pero en este caso, la primera vez de Doja Cat en México sí me dio realmente esa sensación… y lo hizo, sobre todo, con su actitud y presencia escénica excéntrica e impredecible.

Foto: David Barajas.

Doja Cat en México: una muestra de la reina del ‘pop-rap’

Todo empezó poquito después de las 8 de la noche, sorprendiendo desde su atuendo especial para este show (cada concierto ha tenido su propia vestimenta siempre con influencia vintage ochentera), una peluca amarilla y un outfit entre tonos morados y rosas.

Llamativo, claro que sí, pero no tanto como la alocada forma de Doja Cat para desenvolverse en el escenario cuando llegan canciones como “Gorgeous”, “Woman” o “Take Me Dancing”, esta última de rollito muy funky soul y dance pop.

Foto: David Barajas.

Ya desde estas primeras canciones, la veíamos en este mood bien loco intercalando su canto melódico con algún gruñido, o sus coros pop melosos que de la nada te los convierte en versos de hip-hop bien agresivos.

No por nada, algunos consideran a Doja Cat como la ‘reina del pop-rap’, un título que también se le daba hace años a Nicki Minaj (quien ahora seguro prefiere ser amigui de Trump que otra cosa, je).

De lo excéntrico a lo erótico

Las canciones pasaban una tras otra sin que el ritmo bajara. Y esto es literal porque Doja Cat no se detiene nunca a hablar con el público ni hace largas pausas en realidad.

Incluso parece como si se aventara un mash-up de sus propias canciones, pero no. Simplemente se concentra en lo suyo: cantar, bailar y dejarse llevar por canciones como “Make It Up”, “Ain’t Shit”, “Paint The Town Red”, “Streets” y “Need to Know” que la llevan a un performance corporal intenso.

Doja Cat en México. Foto: David Barajas.

Una onda muy expresiva y alocada porque de un instante a otro, abre tanto los ojos que parece que se le saldrán mientras tira una sonrisa desquiciada … y de repente, su performance se vuelve un poco más suave tirándole mucho a lo erótico.

Lo de Doja Cat en el escenario es una combinación de excentricidad máxima, erotismo y un flow de chica mala que los fans replican intensamente cuando toca seguirle el ritmo en las canciones más rapeadas como “Tia Tamera”.

Esta última canción, de mis favoritas porque es el ejemplo perfecto de cómo la artista y sus músicos son capaces de convertir una canción de mumble rap en una canción más virtuosa, con tinte ahí medio rockero.

Y también algo para sentirse conmovido

Son poquito menos de 30 canciones las que Doja Cat presenta sin bajarle el ritmo al show en México y cada una es un trance que la provoca hacer desde catwalks hasta arrastrarse en la pasarela para enredarse en el cable de su micrófono.

Y es que a pesar de ser un show con un nivel de producción importante, ella se las arregla para ponerle ese grado impredecible con sus gestos, movimientos, bailes y otros detalles que parecen simplemente improvisados.

Foto: David Barajas.

Pero aunque es una showgirl absoluta, también tiene su breve momento para sentirse conmovida… y se nota cuando, por un ratito breve, todo se detiene para que Doja Cat pueda ver y escuchar a sus fans coreando su nombre.

“Gracias”, dijo en español con una cara como pensando en que aún a estas alturas, no puede creer dónde está parada.

Y eso se lo ha ganado a pulso dentro de la industria pop, donde muy pocos artistas se acercan a este nivel de confianza para hacer lo que ella hace no solo en sus shows en vivo, sino también en su concepto en cada disco o video.

Doja Cat en México. Foto: David Barajas.

El primer concierto de Doja Cat en México terminó poquito después de las 10 con “Say So”, “Jealous Type” y de paso, hasta un “fuck ICE” tiró.

Y así, terminaba un enorme show del que yo no tenía una expectativa clara, sobre todo porque nunca fui muy clavado de lo que ella hacía…

Pero si me preguntan, claro que sí volvería a un concierto suyo siempre y cuando ella se mantenga fiel a esta forma de ser tan original, irreverente y artística.

Editor de Música en Sopitas.com; a veces escribo y hablo de otras cosas. Egresado de FES Aragón UNAM. Los gatos y la música son necesidad absoluta.

Comentarios