Tuvieron que pasar once largos años para que el cuarto álbum de TITAN llegara a nuestros oídos. Durante este tiempo, como muchos sabrán, cada integrante se dedicó a sus propios proyectos, esperando el momento indicado para poder reunirse una vez más a compartir sus nuevas ideas y experimentar con el fin de crear más del “rock de maquinitas” que nos dejó enganchados desde los noventa.

Finalmente ayer salió a la venta en todo el mundo Dama, un trabajo lleno de oscuridad, humor, increíbles colaboraciones –como El Columpio Asesino y Gary Numan– y en especial, tanta expectativa detrás del ambicioso regreso de un gran proyecto nacional, que estuvo trabajando tres años en él.

Para sacarle jugo a todo el hype del momento, tuvimos una charla con su majestad imperial, Julián Lede, o mejor conocido entre los “aborígenes” como Silverio. En donde nos contó un poco más acerca del proceso creativo detrás del regreso de TITAN, la historia de las nuevas colaboraciones, y las dificultades que afrontaron en el camino.

 

 

“La verdad es que nos tomó un rato cocinarlo de vuelta, grabar en otras condiciones y sobre todo que el disco de la calavera fue muy apache en varios sentidos, no solo por el contenido que había, sino que realmente nos lo sacamos de la manga con muy bajo presupuesto. Queríamos hacer las cosas de otra manera, por un lado se dieron las condiciones para tener una infraestructura mejor armada para poder ir a Sonic Ranch y trabajar con Nick Launay, queríamos armar las cosas de esa forma”.

 

Con el cierre de Nuevos Ricos, Julián dedicó crear su propia plataforma en conjunto con Alex Dellarge (manager) en búsqueda de sonidos nuevos con una idea clara en mente que tardaba bastante en tomar forma y la dirección correcta, por lo que se la llevaron con calma esperando el momento indicado, para evitar repetir sus trabajos anteriores. Su principal objetivo fue sorprender a sus fans, y principalmente, a ellos mismos.

Una vez que lograron concretarlo, llegó la hora de volver a trabajar en equipo después de varios años, vivencias, y más experiencia en el mundo de la música.

 

“Las diferencias que empezamos a tener (que son muchas) y también lo que cada quien ha vivido, nos hicieron darnos cuenta que nos complementaban bastante entre los tres: lo que no tiene uno, el otro sí.
Existió la tensión, pero al final terminó ayudando a que saliera esto que está bastante potente. Estamos muy contentos por la forma en la cual arribamos a hacer música, trabajar las colaboraciones, y el cambio del sistema de trabajo que teníamos que estaba basado en palomazos, y ya no queríamos hacer eso”.

 

 

El entusiasmo por estar de vuelta los motivó a contribuir para ir preparando todo lo que fuera necesario, Jay de la Cueva que también platicó con nosotros sobre el regreso de TITAN– ayudó con la llegada a Sonic Ranch, Julian emprendió la búsqueda de Nick Launay como productor, y Emilio prestó su estudio personal para la etapa de pre-producción.

 

“En un principio no sabíamos si queríamos productor o no, pero después de un rato nos dimos cuenta que sí por varias razones. ¿Quién iba a tomar ese papel en el grupo? –siendo que los tres producimos y tenemos nuestros proyectos– no queríamos que se fuera para el lado de alguno, y de pronto necesitamos a una cuarta persona que nos ayudó a terminar como cerrar”.

 

Uno de los aspectos más destacados dentro de Dama, han sido las colaboraciones con grandes músicos como el legendario Gary Numan, nombre que formó parte de sus intenciones desde un principio y fue posible con ayuda del productor. Gracias a esto también fue posible que Siobhan Fahey de Bananarama ayudara a terminar “Hell A” construyendo la letra.

El disco salió a la venta a nivel mundial de forma simultánea, e independiente como han trabajando, dejando de lado todo el proceso y dificultades que implica ir en contra de un sistema establecido desde muchos años atrás, y dándole un buen uso a las herramientas digitales.

 

“Generar estas plataformas de trabajo pueden generar unas situaciones bastantes saludables para empezar a construir, que es algo que yo aprendí desde Nuevos Ricos y cuando lo cierro, abro Épico que funciona de otra forma. Creo que es importante generar bases como grupo para poder estar contentos y sentirnos bien como para poder empezar a trabajar a gusto y que todo vaya para arriba. Tuvimos un montón de experiencias con disqueras grandes y si no estás contento con la plataforma de trabajo, tarde o temprano sale y comienza a afectar tanto en la composición o lo que puede llegar a venir después”.

 

 

Más de 20 años de trayectoria como banda –de los que pasaron una parte separados– forjaron grandes cambios en su presencia en los escenarios. Pero con una industria tan demandante además de mejorar su sonido. Ahora es tiempo de enfocarse en dar un buen show, ya que según la banda, antes salir a tocar significaba desfogarse y disfrutar el momento.

Pero quieren darle a sus fans una grata sorpresa generando su propio espectáculo. Eso sí, no lo van a tocar en todos lados, ya que cada uno seguirá en su onda, dejándole a TITAN una agenda muy reducida, pero seleccionando lo mejor de lo mejor.

 

“Cada disco lo hemos modificado bastante y hemos reinterpretado canciones que ya teníamos llevándolas hacia otros lados, de principio haber sido como el trío que era como la base de TITAN. Con el de la calavera intentamos formar un grupo un poco más como de space rock. Esta vez creo que lo estamos trabajando desde otro ángulo. Estamos montando un show para el que se necesitan muchas manos para tocarlo en vivo, entonces los tres tocamos de todo como para intentar cubrir lo más posible, y tener un tipo de apoyo. Vamos a hacer todo esto que no habíamos hecho a ver si resulta”.

 

Desarrollaron un género un poco avanzado para su época, afrontándose a una escena nacional que no estaba preparada para este sonido. A falta de espacios para presentarse y festivales que apoyaran la difusión de talento emergente, aparecían en fiestas como las que hacía el escritor Guillermo Fadanelli en su casa, para darse a conocer un poco más. Pero fue un viaje a Europa el que los ayudó a incrementar sus posibilidades y poner su nombre en alto, aprendiendo de un nuevo ambiente musical, que se enfocaba a cosas totalmente diferentes.

 

“En el 92 no había una escena en la cual nosotros nos sintiéramos a gusto, entonces no es que quisiéramos salir por principio, pero si era algo que nos hacía ver que no encajábamos. Si nos cuesta tanto acá, la historia de Terrodisco fue bastante dura, porque nos tuvimos que relacionar con gente que realmente no pertenecía a la escena electrónica y que a la hora de hacer un disco si no entiendes esos principios, se puede poner complicada la situación. Salir para nosotros abrió el panorama de lo que puede ser Europa en materia de música electrónica, que definitivamente te abre los horizontes, y la posibilidad de no solo ver un montón de grupos que te gustan, sino de tocar con ellos. Es como la escuela intensiva”.

 

Finalmente, Julián confesó que el fin de TITAN estará cerca una vez que se termine ese humor oscuro que ha estado presente en las letras de sus canciones como una manera saludable de criticar con ironía, mezcladas con los elementos adecuados.

 

 

Si aún no se animan a entrarle a Dama, les recordamos que lo estrenarán en vivo en El Plaza Condesa el próximo 1 de diciembre, en un show que promete mostrarnos una nueva etapa, colaboraciones, y sorpresas especiales para todos sus fans.

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