Lo que necesitas saber:

Referente del punk... pero más que eso, Joey Ramone fue un hombre que hizo felices a millones de personas con su música.

Joey Ramone murió el 15 de abril de 2001, unas semanas después de haber cumplido 50 años, a causa de un cáncer de linfoma. Casi un año más tarde, se estrenó de manera póstuma su álbum debut en solitario: Don’t Worry About Me… un digno testamento del Rey del Punk porque, ¿qué más punk ante la anunciada muerte que tratar de vivir?

Joey Ramone / Foto: facebook.com/joeyramone (Danny Fields)

Joey Ramone, todo un filósofo punk

Todos sabemos que vamos a morir, sólo que algunos saben bien de qué y sólo esperan el momento. ¿Todo deberíamos hacerlo igual? Quizás… así no perderíamos tanto el tiempo. Y, en el trayecto, hacer lo que hizo el líder de Los Ramones: vivir… vivir con optimismo y hacer lo que a uno más le gusta.

Dicen que Joey Ramone fue diagnosticado con cáncer desde 1994 y, a partir de ese momento, se la pasó visitando hospitales hasta que lamentablemente falleció.

Pero la muerte parece que fue lo que menos le preocupó. Él se ocupó de otras cosas. Así lo dejó sentado en los 11 increíbles tracks de un disco en el que se escucha que el buen Joey todavía daba para más… la creatividad y el ánimo nunca menguó.

Joey Ramone / Foto: facebook.com/joeyramone (

“What a Wonderful World”: la increíble despedida del líder de Ramones

Séneca y otros estoicos decían que si uno es consciente de la muerte es capaz de valorar el presente. Así, como todo un filósofo punk, Joey Ramone ante un mundo lleno de trivialidades y desamor abre Don’t Worry About Me pidiendo ver los árboles, las rosas, el cielo, el arcoíris… a la naturaleza y a las personas que todavía son capaces de preguntarle al otro “¿cómo estás?”.

“Él sabía…”, fue algo que se repitió en radio una y otra vez (y se sigue repitiendo) cuando se tocaba a Joey Ramone en el cover a la increíble canción popularizada por Louis Armstrong, en referencia a que el líder de The Ramones ya veía cercano  el adiós definitivo. 

Y seguro sí, pero no por eso se dedicó a dejarse envolver por las ideas de un fin. Se dio tiempo para ello, sí  (“Sentado en una cama de hospital / quiero vida / Quiero mi vida”, canta en “I Got Knocked Down (But I’ll Get Up)”), pero también continuó pensando en crear, ironizar… y hasta dedicarle unos cuantos versos a uno de sus varios amores platónicos: 

Te veo en la televisión todos los días. Esos ojos hacen que todo esté bien. Es realmente increíble.Maria Bartiromo, Maria Bartiromo, Maria Bartiromo”… una oda de Joey Ramone a, evidentemente, la presentadora de noticias, Maria Bertiromo.

Lo anterior, una clara muestra de que, en sus últimos días, el líder de los Ramones se dedico a ver las bellezas de la vida. Había tiempo para eso y tambien para hablar de estados paranóicos y, por momentos, dejarse atormentar por la enfermedad… Sentir incertidumbre antes el futuro (porque todavía veía más allá de los días en el hospital).

Como bien algunos críticos urgieron en su momento a los fans, lo realmente destacable de Don’t Worry About Me no son los relatos de dolor que dejó Joey Ramone (porque sí que los dejó), sino en la visión optimista que siempre mostró…

Las ganas de vivir que nunca abandonó. Todo un punk porque, de verdad, qué más punk que vivir y tratar de vivir, ser feliz y hacer felices a otros en el intento.

Hola, soy Álvaro. Estoy en sopitas.com desde hace algunos años. Todo ha sido diversión, incluso las críticas de los lectores. La mejor de todas: "Álvaro Cortés, córtate las manos".

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