Lo que necesitas saber:
Traemos en el radar a Opus Kink, una banda de Brighton que trae una mezcla rarísima con identidad propia, y te contamos todo lo que debes saber sobre ellos en un gran momento para entrarles.
Opus Kink es una de esas bandas raras, que parte de géneros claros, pero le añaden de su propia cosecha para iniciar una travesía sonora, con sorpresas que hipnotizan. Traemos en el radar a Opus Kink, una banda de Brighton que trae una mezcla rarísima con una identidad propia, y te contamos todo lo que debes saber sobre ellos en un gran momento para entrarles.
Angus Rogers, Sam Abbo, Fin Abbo, Jazz Pope, Jack Banjo Courtney y Jed Morgan llevan años construyendo una pequeña mitología alrededor de su mezcla de punk, jazz mugroso, afrobeat torcido, y un espíritu tétrico fascinante.
¿A qué suena Opus Kink?
Opus Kink suena a la versión más ecléctica que te puedas imaginar de un jazz-punk sombrío: batería galopante, bajo profundo, guitarras rasposas, teclados tétricos y una sección de metales con trompeta y sax que vuelve a las canciones algo alucinante. Para empezar, “I’m A Pretty Showboy” muestra lo mucho que puede abarcar un freestyle jazz-punk sombrío:
La banda ha citado como influencias a The Blockheads, Lounge Lizards, Tom Waits, Sons of Kemet, Ezra Collective, Mulatu Astatke, Fela Kuti y The Birthday Party. Esa lista explica bastante bien su idea creativa: traen el baile incesante del afrobeat, la teatralidad quebrada de Waits, y algo de la furia gótica de Nick Cave en sus años más salvajes, todo sobre la energía y descaro del punk.
También muestran esa característica del under británico que mezcla géneros que no necesitas encasillar, como les mostramos con el jazz-punk de Maruja. Opus Kink te pone a pensar: ¿Ska punk? ¿Post-punk jazzeado? Opus Kink le da la bienvenida a muchísimos sonidos que pueden convivir.
Sax, trompeta y spoken word crean tensión intencional. Opus Kink tiene algo más carnavalesco y sombrío, entre gritos y descontrol. La banda puede sonar elegante y controlada por treinta segundos y luego caer en un un caos demente (el final de “Dog Stay Down” es una muestra), con un coro comunal y una discusión entre metales.
Para 2026, la banda ya prepara su debut largo, The Sweet Goodbye, anunciado para el 31 de julio vía SO Recordings, después de EPs como ’Til The Stream Runs Dry y My Eyes, Brother!
Canciones esenciales de Opus Kink
“This Train”
Una de las mejores tarjetas de presentación. La banda la grabó en Rockfield Studios y Tim Burgess la produjo; es una canción sobre la autodestrucción humana y la pelea inútil contra la naturaleza. Con percusión acelerada, voces paranoicas, sax y trompeta enloquecidas, tiene todo lo que tienes que saber de Opus Kink.
“I Love You, Baby”
El título promete ternura, pero Opus Kink entiende el amor como algo distinto. La banda la presentó como una “canción de amor” sobre un corazón descuidado atravesando un infierno emocional, y ahí está la gracia: el coro parece declaración romántica, mientras la música suena a algo más obscuro.
“I Wanna Live With You”
Simplemente genial: una canción de obsesión, más que de amor, en la que la banda toca una estructura sencilla pero ejecutada de una forma impecable. Sí, te quieres mudar con alguien, pero también le dices que quieres beber de su sangre. Romanticismo puro.
“Come Over, Do Me Wrong”
La nueva etapa del grupo apunta hacia un sonido más conciso, pero más in your face. La canción abre el camino de The Sweet Goodbye y habla de una relación tóxica con una lucidez brutal: deseo, daño, dependencia y esa necedad de seguir ahí a pesar del daño.
“The Head Tree” feat. The New Eves
Esta es su jugada más reciente y una de las más raras: Opus Kink se junta con The New Eves, también de Brighton, para cruzar su punk con metales y country torcido con el folk-punk ritual de ellas. Algo como de película de Halloween.
¿Han trabajado o colaborado con otros proyectos?
Opus Kink tiene un ánimo colaborativo como de fiesta. Tim Burgess, de The Charlatans, produjo “This Train” en Rockfield Studios; Thighpaulsandra (Julian Cope, Spiritualized) trabajó en ’Til The Stream Runs Dry; y Craig Silvey, productor y mezclador asociado con artistas como Florence + The Machine, Baxter Dury, R.E.M. y Sam Fender, produjo y mezcló The Sweet Goodbye. Lo esperamos ansioso.
La conexión más directa como colaboración musical llega con The New Eves en “The Head Tree”, donde dos proyectos de Brighton cruzan universos: Opus Kink pone la energía jazz-punk/country de cantina maldita, mientras The New Eves suman ese folk-punk que ellas llaman Hagstone rock.
También se han movido dentro de una escena británica que comparte sudor, venues y una actitud arriesgada, con proyectos como Maruja, Legss, Heartworms, KEG, Black Bordello y This Is The Deep.
Así suenan en vivo
Opus Kink en vivo arma una escena general de descontrol y caos que parece catarsis pura. No se trata del ambiente solemne de tocar las canciones a la perfección. Los seis integrantes se prestan a esto: batería y bajo sostienen todo, guitarra y teclados son la capa media que justifica el género base, y los metales cruzan todo como si alguien hubiera metido una brass band en un concierto punk. Aquí, una muestra:
La banda tiene fama de grupo feroz sobre el escenario. Angus Rogers es un frontman descontrolado que inspira fascinación y una sensación de inquietud por lo que vaya a hacer. El show funciona para quienes quieren llevar el sonido del estudio a algo físico.
Tres datos curiosos sobre Opus Kink
1. La banda nació con metales desde el inicio.
Ellos mismos han contado que al principio pensaban hacer jazz, pero terminaron convirtiéndose en una banda de rock con metales. Esa limitación se volvió su firma: trompeta y sax no aparecen como un lujo, funcionan como motor de la banda.
2. El nombre Opus Kink tiene una historia absurdísima.
Angus Rogers contó en entrevista que el nombre salió de un supuesto malentendido en un burdel español, cuando escuchó otra cosa en una frase insultante y terminó con “Opus Kink” clavado en la cabeza. Suena demasiado perfecto para una banda que vive entre la anécdota falsa, la mitología interna y muchísimo humor negro.
3. Su primer álbum se llama The Sweet Goodbye, aunque apenas será su debut en largo.
El título tiene mucho humor: llamar “la dulce despedida” a su primer LP es irónico. Pero encaja con su mundo. Opus Kink escribe sobre deseo, miedo, decadencia, humor absurdo y placer en medio del desastre.
