Lo que necesitas saber:

Rankeamos los discos de Pulp, según los logros musicales y las rolotas que trae cada disco de la banda de Jarvis Cocker y compañía.

Estamos emocionadísimos por la visita de Pulp al Palacio de los Deportes, en la gira de apoyo al discazo More, del que les dejamos 5 claves esenciales por acá.

Directo desde Sheffield para el mundo, Jarvis Cocker y compañía se han vuelto parte del soundtrack de nuestras vidas desde los ochentas. Su elegancia pura, el cinismo de la clase trabajadora, mucho drama íntimo y melodías exageradas en la voz de Jarvis los han vuelto una banda icónica.

Para prepararnos para su show de la gira llamada “Te mereces más”, nos aventamos un clavado completo por su discografía de estudio, para intentar rankear sus ocho discos de estudio, desde It (1983) hasta More (2025). Estos LPs van desde el folk acústico obscuro hasta el pop brillante y perfecto que definió al Britpop, pasando por la crudeza de las resacas emocionales.

Aquí está el ranking definitivo de la discografía de Pulp, ordenado del peor —o bueno, del menos espectacular— a nuestro disco favorito de la banda de Sheffield.

El ranking de los 8 discos de estudio de Pulp

8. It (1983)

El debut de la banda y, honestamente, un disco que casi nadie asocia con el sonido que los hizo gigantes. Aquí Jarvis Cocker era un adultescente de 19 años haciendo una especie de folk pop acústico e íntimo, muy influenciado por baladas como las de Leonard Cohen o Scott Walker, en las que se nota su capacidad como escritor.

Está lejos de ser un mal disco, tiene joyitas acústicas como “My Lighthouse” o “Wishful Thinking”, pero parece ser una side quest de la banda de Britpop de estadio en la que Pulp se convirtió eventualmente. Si buscas el glamour y el sudor de la pista de baile, aquí no lo vas a encontrar. Era apenas el boceto de algo que tardaría una década en explotar.

7. Freaks (1987)

El “disco oscuro” de Pulp. Es como si las 10 rolas fueran b-sides del disco más gótico de la banda de Sheffield. Después del debut, la banda se sumergió en una vibra mucho más densa, gótica y teatral. Freaks suena al Sheffield gris, industrial y un tanto claustrofóbico. Canciones como “I Want You” muestran a un Jarvis mucho más siniestro y obsesivo.

Es un álbum de culto para los muy clavados, pero carece de los ganchos melódicos que después los harían inmortales. Un experimento necesario para encontrar su verdadera identidad.

6. We Love Life (2001)

Por mucho tiempo, pensamos que éste sería el último disco de estudio de Pulp. Afortunadamente, estábamos equivocados. Este es el que para muchos fue el punto final de su era dorada y una despedida elegantísima antes de su largo silencio de estudio.

Producido nada más y nada menos que por la leyenda del pop vanguardista Scott Walker, este disco dejó atrás las pistas de baile sudorosas y la paranoia urbana para abrazar un sonido mucho más orgánico y hasta folk, lleno de arreglos de cuerdas y referencias a la naturaleza.

Aunque en su momento desconcertó a los que esperaban otro hit rompepistas, el tiempo le ha hecho una justicia tremenda. Joyas brutales como “Sunrise” (con su sensacion oceánica), la bellísima “The Trees” o la desgarradora “Bad Cover Version” demuestran a un Jarvis Cocker maduro, reflexivo y profundamente poético. Un cierre de ciclo majestuoso y subestimado que derrocha una clase absoluta.

5. More (2025)

Como lo platicamos en su momento aquí en Sopitas.com, este lanzamiento fue una de las sorpresas más gratas del año pasado. Pulp le dedicó MORE a Steve Mackey, quién falleció en 2023, lo que cierra un ciclo emocional para la banda y le da una lectura más sentimental a rolas como “The Hymn of the North” y “A Sunset”. Jarvis Cocker declaró que esto le hizo ver que no tenemos cantidades enormes de tiempo.

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Las 11 canciones fueron grabadas en solo tres semanas en el estudio Orbb de Londres, y el álbum fue producido por James Ford (Arctic Monkeys, Simian Mobile Disco). Esta colaboración le añade al sonido de Pulp bastante, sobre todo en las partes más sinfónicas: hay cuerdas, coros vocales, piano limpio y toques justos de sintetizadores. Y SÍ, QUEREMOS MÁS PULP.

4. Separations (1992)

El eslabón perdido y el verdadero puente hacia volverse legendarios. Conceptualmente nos muestra a la alineación clásica ya casi final (con la llegada crucial de Candida Doyle en los teclados y Steve Mackey en el bajo). El dramatismo pop empieza a brillar con una elegancia espectacular. Es un disco redondo que demostró que Pulp ya estaba listo para ser protagonistas del Britpop, dejando atrás la etiqueta de “banda rara de culto”.

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Aquí hay varas joyitas inmensas: “Death Goes to the Disco”, “My Legendary Girlfriend”, “Is This House?”. Brutal.

3. Different Class (1995)

Sabemos que este es el disco que los convirtió en leyendas globales, unos de los favoritos del Britpop y el que contiene su himno generacional definitivo que es “Common People”, además de genialidades como “Disco 2000” y “Sorted for E’s & Wizz”.

Es una obra maestra incontestable de la sátira social y el pop barroco, pero en este conteo, la madurez y la visceralidad de un par de trabajos más nos ganaron el corazón por un poquito. Sigue siendo un 10 de 10, de eso no hay duda.

2. This Is Hardcore (1998)

Tras el éxito masivo de Different Class, Jarvis Cocker colapsó bajo el peso de la fama, las drogas y el vacío existencial. ¿La respuesta? Grabar un disco oscuro, denso, lleno de paranoia, sexo sórdido y miedo a envejecer. La canción homónima, “This Is Hardcore”, con ese sampleo de televisión nocturna, es una obra de arte perturbadora. Rolas como “Help the Aged” o “A Little Soul” son de una honestidad que duele.

Este es un lado obscuro del Britpop que amamos y, musicalmente, probablemente sea el trabajo más ambicioso y cinematográfico de toda su carrera.

1. His ‘n’ Hers (1994)

El número uno indiscutible para este conteo. Si Different Class fue la explosión, His ‘n’ Hers fue la chispa perfecta. Este álbum es la esencia pura de Pulp: pop sofisticado, letras impregnadas de rarezas, celos, drama adolescente en los suburbios y una tensión romántica que se siente. Desde la abridora “Joyriders”, pasando por el himno “Babies” hasta la épica y fatalista “Do You Remember the First Time?”, el disco no tiene un solo segundo desperdiciado.

Es el álbum donde Jarvis Cocker se consagró como portavoz de los perdedores que no renuncian, y lo volvió cool. El testamento perfecto de lo que significa ser joven, raro y elegante.

Pulp nunca fue una banda de masas por accidente; les costó más de diez años de picar piedra encontrar la fórmula perfecta. Al final, nos dejaron una de las discografías no más numerosas, sino más coherentes, inteligentes y pasionales de la historia de la música británica.

Todo lo que no sabías que necesitas saber lo encuentras en Sopitas.com

Entusiasta y nerd musical desde que tengo consciencia. Lector obsesivo y escritor. Ávido de escuchar y presenciar música en vivo. Músico novato a ratos. Egresado de Derecho y (casi) de Letras Inglesas...

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