Lo que necesitas saber:
'A Moon Shaped Pool' es el noveno disco de Radiohead. A 10 años de distancia, los miembros de la banda han sido claros: no tienen pensado en trabajar en un nuevo álbum (por el momento).
Una larga ausencia que parece definitiva. Hace 10 años, Radiohead lanzó el que varios toman como, de manera total, su último disco, A Moon Shaped Pool. Un álbum que tuvo un proceso algo complicado, pero con un resultado más que memorable para los fans.
“Guárdenlo bien en su corazón, porque puede que sea lo último que tengamos de ellos”, dicen los que ya perdieron la esperanza de escuchar algo nuevo de la banda británica. Las señales han sido claras: a una década de distancia, siguen sin pensar en trabajar en un nuevo disco.
A Moon Shaped Pool, el noveno disco de Radiohead, fue lanzado el 8 de mayo de 2016. En su momento –y como siempre ha sido con cualquier cosa relacionada con Radiohead– había grandes expectativas. Algunos pensando en que la banda buscaría redimirse de las críticas del predecesor The King of Limbs (álbum que el tiempo se ha encargado de revalorar).
Muy esperado por los fans, pero los miembros de Radiohead ya andaban en otros asuntos. Para 2014, cuando se comenzó a trabajar en este disco, Thom Yorke se había embarcado en una carrera de solista, Jonny Greenwood empezaba con sus primeros trabajos relacionados con el cine y hasta Phil Selway ya tenía un segundo disco en solitario.
Más fragmentada la banda no podía estar: Ed O’Brien presentó varias propuestas de canciones. Todas bateadas… y quizás fue lo mejor, ya que estas ideas acabaron en su debut como solista, Earth, dejando que la influencia que él traía de la música brasileña llegara al A Moon Shaped Pool de manera más espontánea.
Pero bueno, pese a todo lo anterior, el A Moon Shaped Pool es un discazo. Es Radiohead, después de todo… experimentación, arreglos orquestales, loops, coqueteos con el bossa nova y, sobre todo, abrir el baúl para desempolvar temas que nunca habían tenido salida.
No había pierde. Y menos cuando, por fin, se presentó en una versión estudio “True Love Waits”, una de las canciones más queridas por los fans de Radiohead y de la cual sólo existía hasta ese entonces una versión oficial en vivo.
Para muchos, el noveno disco de Radiohead es un disco “de separación”. Y puede que sí, pero no de un tipo de separación en específico. En él, la banda habla de la ruptura de la humanidad con la tierra, la desconexión de las personas con su entorno, preocupaciones por el calentamiento global… y también el fin de las relaciones amorosas.
Temas de los que siempre se ha mostrado preocupado Radiohead y otras bandas, pero abordados sobre un armazón musical que sólo pueden crear músicos del nivel de Thom Yorke, Jonny y Colin Greenwood, Ed O’Brien y Phil Selway.
Canciones llenas de atmósferas que dejan en incertidumbre y, por veces, arrojan a la contemplación sonora… y también pasajes acústicos y eléctricos que hacen recordar a la banda que alguna vez azotó al mundo con discos como The Bends y OK Computer.
La aceleración in crescendo de “Burn de Witch”, las vacilaciones oníricas de “Daydreaming”, la puntilleante guitarra de “Desert Island Disk” y la hermosa vacuidad que se crea en “Glass Eyes”. Varios son los elementos para hacer de A Moon Shaped Pool el álbum perfecto con el que una banda como Radiohead se podría despedir… si es que este es, de verdad, su último disco.
¿Lo será? Pues a esperar… qué más queda. Como dice la canción con la que cierra el disco: “El verdadero amor espera”.
