Fotos: Stephania Carmona

No recuerdo la última vez que vi El Plaza Condesa a su máxima capacidad, pero eso sólo me reafirmó la ida de que la residencia de Phoenix no era cualquier cosa. Desde que uno llegaba al Plaza podías percibir eso. Con una enorme manta con el nombre de la banda que parecía indicar el lugar de la fiesta, comenzó la primera fecha de Phoenix en México de este 2019.

Al entrar al recinto te daban un boleto que podías canjear en una maquina que daba productos de la mercancía de la banda comandada por Thomas Mars, así que veías a la gente haciendo fila para poder pasar por su premio. En otro lado, había puestos donde vendían cosas como el Sake de Phoenix, comida exclusiva, bebidas y gelato. En verdad parecía una hermosa kermes que tenía como acto especial a la banda proveniente de Versalles.

Los encargados de inaugurar la noche fueron los chicos de Rey Pila, la banda mexicana encabezada por Diego Solórzano que comenzó a prender los ánimos en el Plaza Condesa, el cual para entonces ya estaba repleto de fans, cada vez estaba más impacientes de recibir a Mars y compañía sobre el escenario, y que en todo momento estuvieron acompañados de música italiana, muy ad hoc a la noche que viviríamos con Phoenix, quienes salieron finalmente a las 9:34 de la noche. 

“J-Boy” fue la encargada de inaugurar la velada. Thomas Mars y compañía derrocharon energía desde el primer momento en el que se pararon sobre el escenario. Una pantalla en el fondo que proyectada imágenes de colores, videos de simetrías, y las letras de la banda, acompañaron a Phoenix durante la primera fecha de su residencia en la Ciudad de México, en donde nos deleitaron con canciones como “Entertainment”, “Lisztomania”, “Trying to Be Cool”, “Drakkar Noir”, “Long Call Distance”, entre otras.

“Role Model”, “Girlfriend”, “Too Young” “Love Life”, “Ti Amo”, “Armistice” sonaron pero si hubo un momento memorable dentro del concierto fue cuando Thomas Mars se paró frente al público para cantar “If I Ever Feel Better”, la cual le dio paso después a la melancólica “Rome”, con la que Phoenix se despidió por unos minutos del escenario y del público que aclamaba su nombre y cuyas palmas hicieron retumbar a El Plaza Condesa en varios momentos de la primera fecha de la residencia de la banda en México.

Aunque al regreso del encore la banda sufrió de algunos problemas técnicos, eso no impidió que cerraran su primera noche en la ciudad con broche de oro y obviamente fue con Thomas Mars saliendo de una cabina de teléfono que se encontraba en el lado izquierdo del El Plaza, esto mientras interpretaban “Telefono”. “Flor di latte” y “1901” hicieron brincar a todos los fans de Phoenix que se reunieron para presenciar el regreso de Mars y compañía a nuestro país, cuya mágica velada finalizó con Thomas haciendo crowdsurfing en medio del público. 

Probablemente muchos han visto a Phoenix en ocasiones anteriores, pero podemos decir con toda seguridad que esta fue la presentación más íntima y especial que la banda francesa ha otorgado en México. Y es que a diferencia de otras ocasiones, Mars y compañía no sólo se encargaron de otorgar una velada musical mágica, sino, que fueron muy cuidadosos de hacer sentir a los fans mexicanos como si estuvieran de visita en su casa. Por primera vez, una banda acogió a su público en su mundo y no viceversa. Phoenix no solo dio un concierto, nos brindó la experiencia completa

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