En mayo de 2018, durante la 71º edición del Festival de Cine de Cannes, llegó Clímax, la nueva producción del cineasta argentino residido en Francia, Gaspar Noé, que ganó el premio a Art Cinema y que para finales del año pasado llegó a varias partes del mundo, pero que ahora, en México, tenemos la oportunidad de ver y disfrutar no solo en cuanto a la historia y cinematografía se refiere, sino a la música en sí, que resulta parte importante a lo largo de toda la película.

La premisa que sigue este filme es que en 1996 un grupo de bailarines profesionales celebra el último de sus ensayos para irse de gira a Estados Unidos. Entonces es cuando comienza la fiesta en un edificio viejo y deshabitado, prácticamente en medio de la nada, donde se concentraron por varios días para montar una coreografía, y todos beben de un ponche que resulta tener drogas. 

Nadie sabe de qué tipo de droga se trata, nadie sabe quién la puso, pero todos, en su malviaje, comienzan a  acusar a diestra y siniestra, especialmente a aquellos que no bebieron del ponche. A través de largos planos secuencia, encuadres fijos y cenitales, Clímax muestra muy al estilo Gaspar Noé cómo es que un grupo de perfectos extraños se comporta mientras está en un estado de extrema drogadicción. Una radiografía de sexo, violencia e incluso muerte. 

En esta ocasión, a diferencia de Love, Enter The Void e incluso Irreversible, Gaspar Noé no pone todo a la vista del público, sino que a través de las escenas nos sumerge en un viaje psicodélico al extremo. Hace que te identifiques y notes que como en cualquier fiesta, algunos disfrutan más que otros. Observas durante hora y media cómo es que a unos les da tanto el subidón como el mal viaje y viceversa. 

Tenemos que hablar del soundtrack de Clímax, la nueva película de Gaspar Noé

Como todos los filmes de Gaspar Noé la narrativa de Clímax se encarga de destrozar a sus protagonistas en planos interminables. Pero otra cosa que es muy importante mencionar, es que hay detalles subversivos a la hora de contar la historia. Por ejemplo, los créditos al principio de la película, una mujer arrastrándose por la nieve mientras sangra —un guiño a lo que hizo con Irreversible en 2002—. Todo esto advierte que algo no acabará bien, pero también al inicio, muestra grabaciones de las entrevistas a los bailarines. Mientras éstas son proyectadas en una televisión, alrededor de ésta encontramos libros, películas en VHS que si prestas atención, advierten que a lo largo de la película tendremos un poco de todo, pues aparecen títulos como Suspiria, Psicosis, Saló o los120 días de Sodoma, Un Perro Andaluz, Posesión o Rear Window. 

Dado que son los 90 y la historia —basada en hechos reales— habla de un grupo de bailarines, la música resulta clave a lo largo de toda la película. Por eso, mientras vemos los ligues, las envidias, amistades, tormentos y pláticas, de fondo se escucha “Supernature” de Cerrone —con quien comienza la secuencia de baile casi al principio de la cinta—, Dopplereffekt, Thomas Bangalter, NEON, Aphex Twin, Soft Cell, Daft Punk, Gary Numan e incluso Giorgio Moroder.

Tenemos que hablar del soundtrack de Clímax, la nueva película de Gaspar Noé

Una mezcla entre ritmos setenteros, ochenteros y noventeros que van desde la música disco, new beat, techno, IDM y EBM. De hecho, para no hacerles perder su propio protagonismo a estos proyectos que en su mayoría proceden de Bélgica y Francia, Gaspar Noé los coloca en una de las tres partes que dividen a Clímax como si fueran afiches.

Con esta película que a muchos les gusta y pocos entienden, tenemos a Selva, papel interpretado por Sofia Boutella que resulta ser el único rostro conocido puesto que la mayoría del casting son bailarines profesionales y no actores, y su constante intento por comprender todo lo que ocurre. A la par de esto, también vemos realidades distintas como la situación LGBT, el machismo, racismo, embarazos no deseados, violaciones, repulsión a la homosexualidad, trasvestis, y diversas historias cuyo desenlace te hará sentir tan incómodo como tú lo permitas. Sin embargo, al menos tienes un excelente soundtrack para soportarlo.

Actualmente Clímax está siendo proyectada tanto en Cinépolis como en la Cineteca Nacional con funciones que se agotan muuuy rápido, así que te recomendamos que compres tus boletos con anticipación. Para consultar las fechas y horarios puedes dar click aquí y aquí.