Lo que necesitas saber:
Han pasado 20 años desde el último disco de SOAD... pero son más grandes que nunca.
Un regreso con tintes bien distintos, desde la nostalgia obvia hasta la sensación de que se salda una deuda de mucho tiempo. System Of A Down en México tuvo todo eso en su primera noche en el Estadio GNP Seguros.
La nostalgia se sentía a través de esos fans pintorescos que se maquillaron la cara al estilo de Serj Tankian en el video de “Sugar”. O en las playeras impresas con los títulos de canciones como “Toxicity” o “B.Y.O.B.”.
Esas también las visten algunos fans más jóvenes para demostrar que System Of Down no necesitó sacar más discos para llegar a nuevos públicos.
Ahí nomás para echarle otro poco de nostalgia, un dato curioso: estos conciertos en México llegan a poco más de 20 años de que la banda lanzó su último par de discos.
Y es interesante porque, aunque el tiempo pasó, el mensaje de sus canciones está más vigente que nunca.
System Of A Down en México
La prueba de esa vigencia está en temas como la ya mencionada “B.Y.O.B.”, que uno pensaría es de esas que van al final, pero no.
System Of A Down nos echó su himno antibélico así, en corto, y con un visual en pantallas que decía ‘human suffering now in 4K!’, entre otras cosas. Sátira, ironía, crítica… la esencia de la banda a todo lo que daba.
Enseguida sonaron “Prison Song”, “Aerials”, “I-E-A-I-A-I-O” e “Innervision”, y ya se podía percibir un leve olor a pólvora desde la grada, señal de que se estaban encendiendo algunas bengalas desde la sección general.
Y ahí, entre murmullos, se asomaban estas comparaciones cada vez más comunes respecto a la intensidad con la que se viven los conciertos en México y en Sudamérica. Aquí, yo me preguntaría, ¿es necesario hacerlas cuando enfrente tienes a una banda tan grande como System Of A Down?
No es necesaria la comparación. Pero para fines descriptivos, el ambiente se veía bastante bien, de esas veces que uno dice ‘quisiera ser uno de ellos’. Pero no hay de otra, nos tocó grada.
Y quizá desde los asientos no se aprecia con detalle, pero se veían por ahí tres o cuatro mosh pits bastante divertidos en la zona de general B. No dudamos que se armaran buenos slams, pequeños o grandes, más cerca del escenario.
Bueno… hasta se sintió cómo la grada se movía cuando System Of A Down tocó “Radio/Video”, esa canción que por momentos se desprende del metal para meterte algo de polka y ska hasta acelerarte.
La esencia de cada uno
Los integrantes de System Of A Down han cambiado poco, si somos honestos. En ese sentido, quizá Serj Tankian es el que se ha vuelto más sereno a la hora de estar en el escenario. Ya no hace muecas de loco, pero sonríe bastante.
El vocalista no se mueve con demencia ni va de un lado a otro enérgicamente como lo hacen Daron Malakian y Shavo Odadjian. Pero no lo necesita porque su voz está intacta y poderosa.
Siempre será una locura presenciar su capacidad para navegar entre melodías brillantes casi operísticas, y guturales enfermizos. Esos detalles se aprecian mucho en canciones como “Suite-Pee”, “ATWA” o “Prison Song”.
Por otro lado, Daron Malakian es un poco más showman en el sentido de que te puede echar una broma y más adelante, un discurso para que no te dejes manipular.
“Algunos tienen el culo pequeño, otros lo tienen grande”, dijo el guitarrista antes de tocar “Needles”. “Ellos te observan, te quieren reemplazar, te van a matar… no permitas que te maten. Despierten”, decía antes de tocar “War?”.
Esa misma esencia tan versátil, siempre se ha sentido en su guitarra: te puede dar arreglos juguetones y cómicos, pero luego te ofrece riffs potentes y ásperos… o incluso, crea atmósferas más introspectivas. Y es capaz de englobar todo eso en una sola canción, como en “Dreaming”.
Shavo Odadjian va por el mismo camino de Daron: es aventado, eufórico, se ve que sigue disfrutando mucho tocar con System Of A Down porque no para nunca de sonreírle al público y de hacer señas como diciendo ‘aquí estoy’.
Y en cuanto a John Dolmayan, siempre muy concentrado, bastante ecuánime detrás de la batería. No deja de ser brutal su seriedad y casi nula gesticulación facial a pesar de las complejas figuras rítmicas que ejecuta desde siempre.
Una banda mucho más grande de lo que se recuerda
Claro que el cierre del concierto de System Of A Down en México tenía que ser con “Toxicity” y “Sugar”. Y aunque están cantadas en el setlist, es impresionante lo que provocan en los fans.
“Los recintos dicen que no traigan pirotecnia a nuestros conciertos”, dijo Daron Malakian. “Veo gente que sí trajo… le hicieron como pudieron y lo apreciamos porque no importa si es con una llama o con sus voces… ¡Trajeron el fuego!”, gritó el guitarrista con su voz más loca y enfermiza para continuar el mosh pit final.
Ese discurso resume lo de System Of A Down en México: es una banda con una chispa incansable, incluso si tiene 20 años que no lanzan un disco.
Y la verdad, no lo necesitan. Es justo decir que su discografía es una de las más sólidas de su época, y no la han malbaratado con álbumes olvidables como lo han hecho otras grandes bandas de su generación.
Enorme show en el Estadio GNP Seguros para entender que SOAD es una banda más grande de lo que recordábamos.
Setlist de System Of A Down en México (primer concierto)
Soldier Side
B.Y.O.B.
Chic ‘N’ Stu
Prison Song
Aerials
I-E-A-I-A-I-O
Innervision
Darts
Genocidal Humanoidz
Needles
Deer Dance
Radio/Video
Dreaming
Hypnotize
ATWA
Bounce
Suggestions
Psycho
Chop Suey!
Lonely Day
Lost in Hollywood
Streamline
Spiders
Forest
DAM
War?
Suite-Pee
Toxicity
Sugar
