Lo que necesitas saber:

The Weeknd tocó la primera de tres noches en el Estadio GNP Seguros. Te contamos cómo se puso el arranque de su gira 2026.

The Weeknd arrancó su gira 2026 en México con un show 360 en el Estadio GNP Seguros, dentro del tour After Hours Til Dawn, y desde los primeros minutos convirtió el venue en una especie de club gigante de pop apocalíptico pero esperanzador, electrónica y una estética maximalista. Pasaditas las 9 de la noche, Abel comenzó lo que sería un concierto de más de 2 horas.

The Weeknd arrancó su gira 2026 con un show intensísimo

Presenciamos el poder del pop de estadio tocado completamente en vivo

Desde el arranque se sintió que The Weeknd venía a volarnos la cabeza. “Baptized in Fear”, “Open Hearts” y “Wake Me Up” abrieron la noche con esa mezcla de tensión, brillo y oscuridad que hoy define su universo sonoro.

En un show que es trancazo tras trancazo, luego cayeron “After Hours”, “Starboy” y “Heartless”, ante un GNP rendido que se sabía palabra por palabra las canciones: miles de personas ya estaban metidas en ese viaje de sintetizadores, bajos gruesos y coros que pegan como si llevaran décadas viviendo contigo. Abel salió con esa seguridad de quien entiende perfecto el tamaño de sus canciones y el tamaño de la expectativa que rodea a un popstar de su tamaño.

Abel no se detuvo ayer: con decenas de rolas en su setlist, recorrió todo el Estadio GNP Seguros. Foto: Laura Villegas para OCESA.

También ayudó que la producción estuviera en modo bestia. El escenario principal con ruinas, las pasarelas, los arcos de luz, la pirotecnia, el fuego y las pulseras luminosas hicieron que el estadio se viera vivo todo el tiempo. Era lunes y daba igual. The Weeknd montó un show de club masivo, uno de esos donde el calendario pierde sentido en cuanto cae el primer beat.

La energia de un club en un recinto para decenas de miles de personas

Cuando Abel soltó el “Mexico, there’s some rain but we don’t give a fuck right?”, ya estaba clarísimo que la noche iba a avanzar con una sola lógica: Abel le iba a echar toda su energía .

Y eso fue exactamente lo que hizo. En lugar de cortar el ritmo a cada rato o que hubieran momentos muertos, el concierto avanzó como una avalancha de rolones enlazados entre sí como si se tratara de un DJ set con full band. Después del primer bloque, llegaron “Faith”, “Cry for Me” y “São Paulo”, para la que salió Anitta, antes de meterse de lleno a una sección hecha para bailar con “Take My Breath”, “Sacrifice”, “How Do I Make You Love Me?” y “Can’t Feel My Face”.

La voz de The Weeknd sigue impresionando en vivo. Foto: Laura Villegas para OCESA.

The Weeknd y su banda tocaron pop y electrónica completamente en vivo por más de 2 horas

Lo mejor es que debajo de todo ese show complejo sí hay músicos cargando el peso real de la noche. Eso se notó muchísimo en la mitad del show, cuando sonaron “Lost in the Fire”, “Timeless”, “Often”, “Given Up on Me”, “I Was Never There” y “The Hills”. La batería en vivo es casi tan impresionante como la voz de The Weeknd, con cada transición con una fuerza tremenda y los sintetizadores retro sonaron enormes y vivos. Aquí no había una simple pista corriendo mientras Abel paseaba de un extremo a otro. Había banda, había tensión, sonaba potente. Y arriba de todo eso, lideraba una voz que aguantó más de dos horas con potencia, sensibilidad y control.

Con un aire misterioso, The Weeknd nos volvió a cautivar, ahora dentro del ‘After Hours Til Dawn’ tour. Foto: Laura Villegas para OCESA.

En lo visual, la noche también pegó durísimo. Los bailarines con máscaras le dieron a varios momentos un aire entre ceremonial y distópico, como si todo el show ocurriera dentro de una película de ciencia ficción hecha para la pista de baile. Luego, una parte donde la vibra cambió sin romperse: “Creepin’”, “Niagara Falls”, “One of the Girls”, “Stargirl Interlude” y “Out of Time” bajaron un poco la velocidad, pero también conmovieron.

Justo en “Out of Time” llegó uno de los momentos más chidos de la noche. Abel se bajó a cantar con la gente y hasta firmó un vinil, un gesto que puede parecer pequeño frente al tamaño brutal del montaje, pero que terminó diciendo bastante sobre él. En medio de un espectáculo gigantesco, todavía se da el tiempo de tocar manos, mirar a la cara a sus fans y recordarle a todos que el vínculo sigue pasando por ahí. Después de eso, “I Feel It Coming”, “Die for You” e “Is There Someone Else?” mantuvieron al estadio completamente arriba, con un público que se supo cada rola como lo que son: nuevos clásicos.

La impresionante conexión entre The Weeknd y México

Y sí, la conexión con México volvió a sentirse especial. El estadio estuvo de pie todo el show, gritando: -“¡The Weeknd, The Weeknd!”- y también ese maravilloso -“EEEEL FIN DE SEMAAA-NAAAA”- con la melodía de “Seven Nation Army” que nos recuerda estos tiempos mundialistas. Cuando Abel gritó: -“Mexico, you keep me alive!”-, nos emocionó hacia el final del show.

The Weeknd tiene una conexión muy especial e intensa con sus fans en México. Foto: Laura Villegas para OCESA.

El cierre también estuvo diseñado para rematar fuerte. “Save Your Tears”, “Less Than Zero” y “Blinding Lights” llevaron la noche a su punto más alto, antes de cerrar con “Without a Warning”, “House of Balloons” y “Moth to a Flame”.

Ahí quedó clarísimo por qué The Weeknd está en esa categoría rarísima de artistas que pueden sonar enormes, verse enormes y todavía dar la impresión de que siguen divirtiéndose adentro del monstruo de imagen que construyeron.

Entusiasta y nerd musical desde que tengo consciencia. Lector obsesivo y escritor. Ávido de escuchar y presenciar música en vivo. Músico novato a ratos. Egresado de Derecho y (casi) de Letras Inglesas...

Comentarios