Lo que necesitas saber:
Con Wings, Paul McCartney lanzó siete discos de estudio. ¿Cuántas joyas no habrá en ellos?
Cuando The Beatles se separaron, Paul McCartney llegó a decirse “nunca más escribiré una canción”. Cayó en depresión, pero la suerte le sonrió… le había sonreído desde antes: tenía a lado a Linda. Y fue con ella –y Denny Laine– que creó Wings.
Y, contrario a lo que pensó, siguió escribiendo canciones… y muy buenas. Las más conocidas: “Band on the Run”, “Live and Let Die”, “Let ‘Em In”, “Silly Love Songs”, “My Love”… Pues bien, seguramente la historia de Wing y Paul McCartney no fue tan fácil como decir “¿vamos a hacer una banda y a ver si tiene un poco de éxito?”… ¿O sí?
Eso quizás lo podremos saber con Man on the Run, el documental de Morgan Neville en el que se cuenta la historia de Paul y su banda post Beatles, Wings… y en el que seguro podrán escucharse las canciones más conocidas de la banda y, quizás, también esas joyas ocultas entre la extensa discografía de la banda. Y si no, aquí se las ponemos, para que chequen.
“No Words”
Del disco más exitoso de la banda, Band on the Run, esta canción tiene una deliciosa cremosidad que se siente desde las primeras notas. Escrita con Denny Laine y Paul McCartney es descrita como “una meditación inspiradora sobre amar a alguien sin palabras”… y también calificada como una cursilería sobre el amor. Muy McCartney. Increíble.
“Mumbo”
Canción abridora del primer disco de Wings, Wild Life. Después de escucharla años después (cosa que no hace muy seguido), McCartney reflexionó sobre por qué poner una canción sin letra como apertura de su nueva banda. “No me estaba esforzando mucho”, acepta… pero, ya en serio, lo ve como lo que quería que fuera Wings: una forma espontánea de hacer música: Simplemente entrar al cuarto y tocar.
“Little Lamb Dragon Fly”
Una cancion cuyo arreglo inicial haría pensar que se coló una del Potrillo. Pero no, se trata de una hermosa composición dividida en tres partes, la cual algunos fans aseguran que trata sobre cómo Paul McCartney le entró al mundo del vegetarianismo… otros dicen que “simplemente” habla de la muerte de uno de los corderitos que el exbeatle tenía en su granja. Lo que sea, se trata de una hermosa canción con la que es fácil conmoverse. Quién sabe por qué (quizás por lo que pasa en segmentos como el minuto 2:31… qué manera de cantar).
“Magneto and Titanium Man”
Del Venus and Mars y lado B del sencillo Venus and Mars/Rock Show la canción es lo que parece: una historia en la que se habla de Magneto, Titanium Man… y, de paso, también de Crimson Dynamo. ¿Porrrrr? Porque sí y porque McCartney es gran fan de cómics, en especial de los de Marvel. Una canción pegajosa, por veces casi platicada. Por cierto, Stan Lee quedó fascinado de que Macca usara sus personajes.
“Beware my Love”
Como muchas de Wings, “Beware my Love” fue escrita por Linda y Paul McCartney. Y, como muchas de Wings, parece componerse de fragmentos de canciones incompletas que, para no desperdiciarse, fueron unidas en una sola. Y no hay desperdicio en los más de seis minutos de duración… y tampoco hay mucho que decir de la letra: en su mayoría, sólo McCartney y compañía repitiendo una y otras vez, con diferentes niveles de intensidad, “beware my love”.
“Backwards Traveller/Cuff Link”
Dos en una. Ambas breves. La primera, apenas rebasando el minuto, la segunda, rasguñando los dos minutitos. Ambas pegajosas desde el inicio: “Backwards Traveller” parece inconclusa. Buena, pero la crítica le criticó eso (valga la redundancia). Las dos funcionan en solitario… pero es bonito pensar que Cuff Link cierra la historia del cantante que viaja en el tiempo por medio de canciones y termina llorando en la luna…
“Rockestra Theme”
La cúspide de las canciones instrumentales: David Gilmour, Pete Townshend, John Bonham yJohn Paul Jones de Led Zeppelin, Kenney Jones y Ronnie Lane de Small Faces, Gary Brooker de Procol Harum y más, muchos más músicos se unieron a este experimento en el que McCartney, claro, fue el director de una orquesta-rock de la que iba a ser parte Keith Moon de The Who. Lamentablemente, murió poco antes de las grabaciones. Ahhh y todavía hubo el lujo de “desinvitar” a Jeff Beck por andar queriendo moverle a la composición (sus solos de guitarra, específicamente).
“One More Kiss”
Puro sabor country que, innevitablemente, hace recordar algunas cosas que hizo con The Beatles (como “I’ve Just Seen a Face”, por ejemplo). Ésta es una canción inspirada por un jugueteo entre padre e hija y, con esta premisa, no extraña la ternura que se siente a lo largo de la melodía rematada por una acogedora guitarra slide. Melcocha de la buena.
“Mrs. Vandebilt”
Paul McCartney es un genio en la elaboración de líneas de bajo. Y ya. No hay más que decir (bueno, sí) pero con eso nos quedamos, porque sí es un bajeo que se puede disfrutar una y otra vez. Y otra. Del Band on the Run.
“With a Little Luck”
Una más del London Town que habla mucho sobre lo que siembre ha hablado Paul McCartney: la suerte. Que se persigue y se encuentra y que puede ayudar. Una canción atascada de un sintetizador que hace una acogedora camita para quien la escucha. Hermosa.
