Lo que necesitas saber:

Desde 2009 se instauró el Día Mundial de lo Gótico, como una forma de celebrar la subcultura gótica, brincando los estereotipos negativos que suelen rodearla.

Con raíces en el post punk de Reino Unido, el rock gótico irrumpió a nivel mundial a inicios de los 80, cautivando a los amantes de lo sombrío y lo sobrenatural (incluso, el horror). 

Una ideología y estética que nació del movimiento artístico de los siglos XVII y XVIII, pero que se transportó a canciones oscuras, fatalistas y hasta delicadamente atroces en el ocaso del siglo XX. 

Imagen Unsplash

Luego de que el punk azotó con alto reclamo político, el rock gótico nació como una de sus muchas ramificaciones, con bandas cuyo interés fue expresar sus sentimientos. Así, sin más… como en su momento hicieron los artistas del Romanticismo con el precedente del “Sturm und Drang” de Alemania: sin reservas, olvidando pseudo intelectualismo, dando rienda a las emociones intensas y a la libertad creativa.  

En algunos casos, los músicos del rock gótico optaron por una teatralidad que complementaba a la música melancólica y misteriosa.  A estos ingredientes, también se le añadió una estética representativa que nació para ser quedarse: ropas oscuras, maquillaje en el rostro para acentuar un aspecto pálido  (mujeres, hombres, no importa), botas, peinados meticulosamente alborotados.. y mucho cuero, terciopelo y encaje. 

Robert Smith / Foto: facebook.com/thecure (Andy Vella)

Con lo anterior, no es difícil identificar dentro de esta oscura ola a The Cure, Siouxie and the Banshees, Joy Division, Bauhaus, … y en México, Caifanes. Grandes bandas que han ayudado a definir lo indefinible (por amplio) que es el panorama de la música gótica. Sin embargo, hay más… muchas más. 

Misfits

Puro horror punk el de esta bandota fundada a finales de los 70 en Nueva Jersey. Con el vampiresco Glenn Danzig como líder, Misfits ha dejado decenas de canciones que van directo a los playlists de los amantes de lo “darks”… así como el Devilock, el patentado peinado atribuido a su bajista, Jerry Only (un más tétrica variante del “pico de viuda”).

The Cramps

Unos años antes de que el mundo conociera a todas las bandas góticas, ya estaban The Cramps horrorizando con su siniestra música. Como muchos grupos de garage lo han hecho, Lux Interior y compañía se interesaron en ciencia ficción y en lo salvaje del sexo… pero nadie con la crudeza primitiva y el humor negro de ellos. ¡Y el look!, ¡y el sonido! No por nada los encargados del revival de La Familia Addams (con la serie Merlina) tomaron su música. Había que ir a la raíz.

Nick Cave

Otro vampiro. Una fuerte inspiración si de transformar el dolor en arte se trata. Desde sus años con The Birthday Party, Nick Cave ha sorteado por acontecimientos personales que serían la destrucción de varios… pero él ha logrado mutar y ofrecer canciones de amor, odio y redención. Ahora muy “aseñorado”, pero más bien es una muestra de evolución. Idolo.

Billy Corgan

Figura emblemática que insertó lo gótico en una época en la que todo estaba inundado de franela (en el mero auge del grunge). El mundo es un vampiro”, proclama Billy Corgan en “Bullet With Butterfly Wings”, canción en la que hace evidente la influencia gótica que remarcaría en su totalidad con el disco Ava Adore. Expresar rabiosamente el dolor que siente, aún sabiendo que no conseguirá nada. Muy del gótico, muy “darks”… muy del líder de Smashing Pumpkins.

Echo & The Bunnymen

La de la banda comandada por Ian McCulloch es música que transporta a las oscuridades de un bosque, como las descritas en infinidad de relatos del siglo XVIII. Quizás sea por lo sombrío de los arreglos de muchas de sus canciones, tal vez por lo etéreo de la voz de McCulloch… o porque su principal “hit” (“The Killing Moon”) nos remite a la oscura Donnie Darko. Por esto y más, Echo & The Bunnymen es uno de los referentes de la música con tintes góticos. 

Size

Claro que a nuestro país también llegó el gusto por lo “darks”… y Size es uno de los principales exponentes de la música oscura que se creó en los 80. Con sintetizadores que dan todo para el ambiente siniestro, Jaime Keller (más conocido como Illy Bending) dejó una huella profunda, siendo fuerte influencia de artistas sucesores (de hecho, Saúl Hernández de Caifanes –banda representativa del dark mexicano– lo menciona como una de sus principales influencias).

Santa Sabina

Y si hablamos de gótico nacional, es un sacrilegio no mencionar a Santa Sabina con Rita Guerrero, la vampiresa mayor. Sobre las elaboradas estructuras musicales de Poncho Figueroa, Pablo Valero y Patricio Iglesias, la voz de Rita hacía que el panorama de la ciudad se transformara en un espacio lleno de misterio y atmósferas etéreas… ¡y la teatralidad que imprimía sobre el escenario!… al nivel de las más grandes del género. 

Prayers  

El movimiento gótico no se detiene y ha agarrado por diferentes rumbos. La muestra está en Prayers, el macizo dueto mexico-estadounidense creador del llamado “cholo goth”. Lírica cruda escupida sobre sintetizadores que remiten a los 80. Una interesante mezcla en la que ya han colaborado integrantes de una de las máximas santidades del rock gótico: Christian Death.

Chelsea Wolfe

Difícil de describir, pero al escuchar a esta artista de inmediato sabes que está en el mismo sendero que han caminado Siouxie y Nina Hagen… sólo que ella tiñe las cosas más intensas metiéndole doom metal a sus creaciones. Impresionante en vivo.

Hola, soy Álvaro. Estoy en sopitas.com desde hace algunos años. Todo ha sido diversión, incluso las críticas de los lectores. La mejor de todas: "Álvaro Cortés, córtate las manos".

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