Foto: Hyperbole.com

1967: cuando los soldados tomaron los guitarras para armar la revolución

Cuando se habla del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band de The Beatles, no es raro que la gente diga que se trata del mejor álbum de todos los tiempos, aquel que revolucionó la música popular del siglo XX. No es de extrañar su aparición, visto a la par de todo lo que sucedía en la época, era un disco que debía suceder. Previo a todo lo que le esperaba al mundo para finales de la década de los 60, la llegada de un sonido que transformara la concepción de la música era inminente, así como lo eran los movimientos sociales que se venían incubando alrededor del mundo y explotaron al año siguiente, en el 68.

El Sargento Pimienta irrumpió en un año que comenzó con uno de los mayores embates terrestres de la Guerra de Vietnam: la operación Cedar Falls. Pero el Viet Cong contra las fuerzas estadounidenses no era el único conflicto en el mundo… quizás sí el más mediatizado y el que despertó mayores protestas: incluso el entonces campeón de peso pesado, Muhammad Ali, anunció su negativa a prestar servicio en el ejército. “No tengo nada en contra del Viet Cong”, dijo.

El gesto de Ali no fue aislado, sino que formaba parte de todo un pensamiento pacífico, cuyo clímax puede encontrarse en lo sucedido en San Francisco, Estados Unidos: el llamado Verano del Amor, que ahora -a la distancia- puede verse como la consolidación del movimiento hippie y, claro, el primer paso para que éste fuera absorbido por el sistema… si es que no había nacido con él.

Pero así como hubo amor para lo greñudos de barba, consumidores de LSD, por el otro lado -en el mismo país- Detroit fue el escenario de uno de los mayores disturbios raciales de la historia estadounidense: en julio del 67 una “simple acción policial” en un bar ubicado en un barrio predominantemente negro, desencadenó una ola de violencia que dejó 43 muertos y más de 2 mil heridos, en cuatro días de saqueos y enfrentamientos que se extendieron a varias ciudades estadounidenses. Al año siguiente sería asesinado Martin Luther King y la situación no fue menor: trifulcas en 125 ciudades, 46 muertos y más de 2 mil 600 heridos.

Disturbios en Chicago, 1967

Foto: Free Detroit Press

Y si de asesinatos de íconos revolucionarios se habla, 17 de octubre julio de 1967 queda marcada como la fecha en que fue ejecutado Ernesto “Che” Guevara, uno de los líderes de la revolución cubana y estandarte de movimientos latinoamericanos de la época y posteriores, incluido el estudiantil de México, que para ese entonces ya era gobernado por Gustavo Díaz Ordaz, quien el año siguiente tuvo su dosis de oscuro protagonismo , por razones ya conocidas.

En Europa (que en ese año puso en marcha el impuesto que ahora aqueja a todo mundo: el IVA), España se encontraba bajo la dictadura de Franco y Grecia entraba a una (la de Papadópoulus), después del golpe de Estado que acabó con el reinado de Constantino. En América, Nicaragua veía cómo el general Somoza tomaba el control. En Asia se creaba la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Indonesia, Malasia, Singapur, Filipinas, China y Tailandia). Varios movimientos marcaron el panorama mundial del 67, pero ninguno de la forma como lo hizo la llamada Guerra de los Seis Días, con la cual, el Estado de Israel extendió su territorio al derrotar a sus vecinos Jordania, Siria y Egipto.

Soldados participantes de la Guerra de los Seis Años

Foto: aegyptienpolitik.files.wordpress.com

Hace cinco décadas, mientras Elvis Presley se casaba con Lisa Marie; O.J. Simpson comenzaba su exitosa carrera deportiva y The Doors y Pink Floyd salían a la alucinada luz; sin embargo, el resto del mundo parecía preferir las armas. En esa época,  los integrantes de The Beatles dejaron los instrumentos para cedérselos a un grupo compuesto por una suerte de soldaditos: La Banda del Club de los Corazones Solitarios del Sargento Pimienta. Ojala todos los soldados hicieran lo mismo.