El Aeropuerto de Santa Lucía es la apuesta del gobierno federal para modernizar el sistema aeroportuario de nuestro país. Una de las empresas encargadas para llevar a cabo esta tarea es Aeropuertos de París (ADP) —que opera las bases de la capital de Francia— y trabaja en el diseño del plan maestro para la remodelación de la base aérea. Sin embargo, este grupo ha sido señalado por prácticas de corrupción. Por ejemplo, la emisión de facturas falsas, los cobros excesivos o la evasión fiscal.

En una investigación de Mathieu Tourliere para Proceso se destaca que ADP, a través de su filial Aeropuertos de París International (ADPI) realizó actos sospechosos en Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Dubái, Irán, Libia, Líbano o Arabia Saudita en el periodo de 2007 a 2016.

Los casos

A finales de marzo, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) dio a conocer que ADPI —la empresa más importante en el mundo, en total de pasajeros transportados al año—, se encargaría de diseñar el plan maestro del Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL). Sin embargo, en el rastreo de Proceso, los antecedentes de este grupo no resultaron óptimos, ni fueron los mejores.

¿Por qué? El grupo es señalado por pagarle 725 mil euros a Shahpari Zanganeh, quien fue esposa de Adnan Khashog —el principal vendedor de armas de Arabia Saudita—, para conseguir un contrato por 87 millones de euros en el proyecto para ampliar el Aeropuerto de Yeda (Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz).

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Render del Aeropuerto Internacional del Rey Abdulaziz en Yeda

En el caso de Dubái, se percataron de que la filial ADPI le entró a la falsificación de sus facturas en el proyecto de la ampliación del Aeropuerto de AI Maktum, para evitar los impuestos durante cinco años, mientras acumulaba ganancias.

Antes, en 2011, ADPI pagó un millón 600 mil euros por el concepto de “prestaciones de ingeniería” a un intermediario —prófugo de la justicia— en la licitación de un proyecto de construcción hotelera en el Emirato de Fuyaira. Sin embargo, la empresa no obtuvo el contrato pero sí la prestación.

En Libia, ADP está en un rollo comercial por más de cien millones de euros por los contratos que se firmaron con el régimen de Muamar el Gadafi, con el propósito la extensión de los aeropuertos de Trípoli, Bengasi y Sabha. Ahora, el gobierno de ese país ha calculado que ADP facturó con sobrecostos de entre 27% y 128%.  Además del historial, en Francia hay una discusión sobre la venta de ADP, pues es un grupo en el que el Estado es el principal accionista.

Así los antecedentes de un grupo que llegó directo a México para modernizar y ampliar la base de Santa Lucía.

**Foto de portada: @LaCuriositeRTL