Y porque todo mundo se pregunta qué pasó con la reforestación masiva que anunció AMLO (bueno, la verdad no muchos se lo preguntaban, pero seguro algunos estaban con el pendiente), hoy en presidente dio el banderazo a Sembrando Vida, “es uno de los programas más importantes del actual gobierno”.

Ahhhh pues es para que no se vea tan gacho el agandalle del Tren Maya… digo, porque “significa rescatar al campo, crear empleos (más de 200 mil este año, en el campo) y significa reforestar”, señaló AMLO, para después indicar que la meta es reforestar 1 millón de hectáreas de árboles frutables y maderables. “Este año se sembrarán más de 500 mil hectáreas, lo cual representan 200 mil empleos permanentes para campesinos”.

Con “Sembrando Vida”, se pretende fortalecer la producción en comunidades y ejidos; además fortalecer a la pequeña propiedad y, más importante (no más que lo anterior, pero sí), “arraigar a los mexicanos en sus lugares de origen, para que la migración sea optativa, no forzada, no obligatoria”.

Por su parte, la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (¿no que iba a ser secretaría del Bienestar?), María Luisa Albores dijo que los objetivos de “Sembrando Vida” son recuperar el campo, mediante la reforestación o, como ellos lo han nombrado, “inclusión productiva” (porque es un trabajo de acompañamiento al productor o a quien ellos identifican como aquel que puede “cuidar el terreno”); dignificar el trabajo de campo y la búsqueda de la autonomía y autosuficiencias.  esta última dividida en tres etapas: a corto plazo, en la que se pone atención en milpas; mediano plazo, abocado a terrenos frutales y largo plazo, los forestales, “dejar por seis años un árbol, seguramente serán las segundas o terceras generaciones los que puedan cosechar los maderables”, explicó Albores.

Para lo anterior se otorgarán 5 mil pesos al productor, de los cuales 4 mil 500 van en efectivo y 500 pesos irán a dar a un fondo de ahorro. Además, los beneficiados recibirán insumos y herramientas acordes a la vocación productiva y con pertinencia cultural. Dentro de este apoyo, también habrá la facilitación de viveros y biofábricas, esto con asesoría de la Sedena, “porque son los que tienen mejor prendimiento en campo”… pero bueno, no nomás militares: el programa cuenta con biólogos, agrónomos y especializados en el tema.

Hasta el momento se trabaja ya en ocho estados de la República, principalmente en el sur, en los que se promueve la siembre de caoba, cedro, cacao, café, hule, canela, pimienta y guanábana. Se planea que para 2020 se tendrá abarcado más de la mitad de territorio, con 19 estados. “De los 361 municipios en los que ya se trabaja, 113 son indígenas. Para nosotros es importante, porque es volver los ojos a quienes han sido excluidos”.