El presidente de Estados Unidos condenó el ataque registrado este domingo 17 de julio en Louisiana, donde murieron tres oficiales de Policía y otros tres resultaron heridos.

“Condeno el ataque en Baton Rouge en el más estricto sentido de la palabra. Por segunda ocasión en un par de semanas, oficiales que arriesgan a diario su vida para salvaguardar el orden en el país han sido cobardemente asesinados. Estos ataques tienen que parar”

El tiroteo en Louisiana se registra semanas después de que un joven afroamericano muriera durante una detención por dos elementos uniformados, hecho que causó la molestia y consternación de la sociedad civil.

El mandatario agregó en su comunicado que respalda completamente a las familias de los agentes uniformados fallecidos y heridos.

“Los hombres caídos hoy son parte de nuestra comunidad, son personas que amamos y necesitamos. No hay una razón lógica para este ataque”