Lo que necesitas saber:

Actualmente el proyecto cuenta con una manada de 62 burros que se han dedicado a mantener limpias grandes extensiones de terreno.

En los últimos días, España ha estado viviendo una complicada temporada de incendios forestales que ha consumido miles de hectáreas de terreno en distintas regiones del país.

Ante esta situación volvieron a llamar la atención unos héroes de cuatro patas capaces de ayudar a prevenir incendios tan catastróficos como los que actualmente vive España.

Ellos son los “burros bomberos”.

Tivissa Donkeys Firefighters es una organización sin fines de lucro ubicada al sur de Cataluña que se ha dedicado a rehabilitar burros que fueron abandonados o maltratados, quienes hoy ayudan a prevenir incendios forestales.

Pero ojito, no estamos hablando de ponerlos frente al fuego o de que lleven manguera y casco.

Más bien todo lo contrario. Ellos se encargan de comerse las hierbas más inflamables que se encuentran en las montañas y zonas rurales, reduciendo así el material que podría alimentar un incendio.

La historia comenzó hace varios años, cuando su fundador, Joan Cedó Sans, decidió llevar a sus primeros burritos a la zona con la esperanza de que ayudaran a despejar parte del terreno.

Todo esto luego de que un incendio forestal ocurrido cerca de sus tierras lo hiciera buscar una alternativa para prevenir que algo similar volviera a suceder.

Actualmente el proyecto cuenta con una manada de 62 burros que se han dedicado a mantener limpias grandes extensiones de terreno. Y es que, si algo les sobra, es apetito.

Pero… ¿realmente funciona?

Pues según el Dr. Jordi Bartolomé Filella, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) e investigador en ecología de herbívoros, los burros consumen principalmente hierbas secas, justo la vegetación que más abunda durante el verano.

Y es que, según el especialista, esa vegetación seca se convierte en un combustible que prende con mucha facilidad y acelera la propagación del fuego.

Si a eso le sumamos que los burros son bastante comelones y pueden acceder sin problema a zonas rocosas o de difícil acceso, el resultado es una forma muy efectiva de ayudar a prevenir incendios forestales.

Así que sí, estos burritos no solo encontraron una segunda oportunidad después del abandono y el maltrato. También terminaron convirtiéndose en unos aliados inesperados para proteger los bosques y ayudar a salvar miles de hectáreas de un posible incendio.

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