En marzo una noticia nos sacudió. Hazte Oír, una organización de corte ultracatólico y conservador, salió a las calles de España a comunicar un mensaje de odio. Utilizando como vehículo de su discurso un camión anaranjado con la consigna “Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen“, la plataforma religiosa puso en marcha su cruzada contra los derechos de la comunidad LGBTTTIQ. “El Bus de la Libertad”, como lo han denominado sus creadores, o “El autobús retrógrado“, como lo han motejado sus críticos, ha hecho giras a través de las principales ciudades españolas. Madrid, Barcelona, Pamplona, Sevilla, Valencia y Asturias. En todos sus recorridos han sido recibidos con disgusto. En algunos casos hasta con pedradas. Los organizadores apelan a la libertad de expresión para difundir “la verdad sobre el género”, lo cual ha generado un ríspido debate al respecto. ¿Hasta dónde se vale la libertad de expresión?

El controvertido Bus de la Libertad ha hecho visitas a lugares fuera de España. A finales de marzo, el camión anaranjado apareció en las calles de Nueva York. A diferencia de sus modelos españoles, en Estados Unidos apareció con la leyenda “Los niños son niños y siempre los serán. Las niñas son niñas y siempre lo serán. No puedes cambiar de sexo. Respeto para todos”. El vehículo y los representantes del movimiento fueron increpados por manifestantes. Brian Brown, presidente de la National Organization for Marriage, consideró que el “género es fijo, inmutable y complementario” y que este no puede modificarse con base en sentimientos y emociones. El autobús fue dañado: la luna delantera fue rota y sobre la carrocería se escribieron lemas a favor de la libertad para los transexuales tales como: “Trans Rights Now” y “Trans Liberation“.

Joseph Grabowski, uno de los organizadores de la gira del Bus de la Libertad, declaró al respecto: “Este es otro ejemplo de la izquierda tratando de intimidarnos y de callar otros puntos de vista”.

El Bus de la Libertad llegará a México

Foto: Facebook

En pleno mes mundial del Orgullo LGBT, el controvertido autobús realizará una parada en México. El vehículo es traído a nuestro país por el Consejo Mexicano de la Familia, una organización religiosa de extrema derecha, y tiene como propósito exigirle a las autoridades mexicanas el derecho de los padres a educar a sus hijos “conforme a sus convicciones morales y religiosas”. El Bus de la Libertad contará con las leyendas “¡Dejen a los niños en paz!” y el hashtag “#conmishijosnosemetan”. En su recorrido por la Ciudad de México, que inicia este miércoles 14 de junio, el camión naranja pasará por la residencia oficial de Los Pinos y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. No se descarta la posibilidad de que este continúe su gira por otras plazas del país para esparcir su discurso en contra de lo que sus simpatizantes denominan “ideología de género”.

José Manuel Suazo, director de comunicación social de la Arquidiócesis de Xalapa, declaró que el Bus de la Libertad denuncia “la ideología de género que está tratándose de imponer por medio de la educación en las escuelas”. El vocero afirmó que el camión no ofende ni agrede directamente a ningún grupo porque el eslogan de la campaña habla de “derechos humanos”. Suazo, como los miembros de Hazte Oír en España, apeló a la libertad de expresión para compartir el mensaje del Bus de la Libertad. En un comunicado, el Consejo Mexicano de la Familia indicó que se oponen a que los niños mexicanos reciban cualquier educación que no esté sustentada en la razón y la ciencia.