El incidente fue reportado por primera vez en Fráncfort, Alemania. Un equipo de buzos que trabajan para el cuerpo de policía detonó una bomba estadounidense, que había permanecido sumergida en el río Meno. Esta contenía hasta 250 kilogramos de explosivos y su explosión pudo verse desde distintos lugares de la ciudad.

Los reportes de las autoridades, así como los testigos en las cercanías, explicaron que el estallido originó una columna de agua de varios metros de altura. Ninguna persona corrió riesgo alguno mientras se realizaba este operativo, ya que se en cargaron de evacuar a más de 600 ciudadanos antes de comenzar.

Las imágenes de este incidente son realmente asombrosas, por eso era normal que se hicieran completamente virales en redes sociales.

Por otro lado, la agencia de noticias alemana dpa informó que la bomba fue desactivada bajo el agua, como estaba previsto. Inicialmente, los artificieros tenían planes de neutralizar el detonador bajo el agua con una carga explosiva, aunque en el intento, ocurrió el estallido. Afortunadamente, los expertos estaban preparados de antemano, así que no hubo ninguna baja durante ni después de este protocolo.

Han pasado más de 70 años desde que concluyó la guerra. Las bombas y otras municiones siguen apareciendo regularmente en Alemania y, de cierta forma, representan un testimonio de la ferocidad de los combates durante la Segunda Guerra Mundial.