¿Incapacidad para superar la frustración?, ¿la cajetiza que le puso su superior estuvo muy manchada? Pues quien sabe, el caso es que después de un operativo en el que no se consiguió detener a dos delincuentes, un militar asesinó a un teniente del Ejército, quien estaba al mando de la Base de Operaciones Mixtas (BOM) en Valle de Chalco, Estado de México.

De acuerdo con Milenio, a las dos de la madrugada del jueves se realizó un operativo como parte del Reforzamiento Operativo Seguridad Mexiquense… con no muy buenos resultados: dos fulanos a bordo de una motocicleta lograron evadir la justicia. “Ahí pa’ la otra”, podría haber dicho cualquier otro mando, pero no el teniente de la Caballería Francisco Luis Alvarado, quien era responsable del BOM número 32 y al ver la derrota de sus muchachos, regañó e insultó a los efectivos castrenses.

Ya después de derramar la bilis, Alvarado dio la orden de retirada y se adelantó en su camioneta, la cual era conducida por su subalterno: Francisco Villedas Balderas, uno de los militares azotados con el látigo de las palabras del superior. ¿Qué habrá ocurrido al interior el vehículo del mando? Es un misterio. Los testigos dicen que la camioneta detuvo su marcha y se escucharon varias detonaciones. “soltó una ráfaga contra éste, y una segunda en contra de sus compañeros, de inmediato abordó la unidad Cheyenne dándose a la fuga”, cita Milenio a uno de los soldados.

¿Y la Cheyenne apa?

La camioneta fue encontrada por militares con el cuerpo de Alvarado en su interior. De acuerdo a los reportes, el vehículo fue ubicado en la avenida Cuitláhuac, la víctima estaba al interior. El paradero del agresor es desconocido. Ambos pertenecían a la Tercera Brigada de Policía Militar de San Miguel de los Jagueyes, en Huehuetoca, Estado de México.