Después de más de 7 semanas de conflicto, las autoridades palestinas e israelís alcanzaron un acuerdo con el que se estableció un cese al fuego “indefinido” en el territorio de la franja de Gaza. Este alto a los ataques entró en vigor ayer a las 4 de la tarde (hora local) y con él se pone un tentativo fin a las hostilidades que duraron cerca de 50 días.

Con un lamentable saldo preliminar de 2 mil 138 muertos y 10 mil 300 heridos, esto del lado palestino-, mientras que del israelí fueron 70 fallecidos y más de 100 heridos, las acciones bélicas concluyeron gracias a la flexibilización del cerco sobre la Franja de Gaza que desde 2007 Israel ha impuesto debido al poder que Hamás tiene en la región. Dicho cerco tiene a la población palestina al borde de una crisis humanitaria.

CALMA EN GAZA

“Anunciamos el acuerdo de los negociadores palestinos con el llamamiento de Egipto para una tregua duradera e inclusiva”, informó el presidente palestino Mahmud Abbas, en mensaje televisivo. Las celebraciones en las calles no se hicieron esperar.

Con dicha flexibilización -señalo Abbas- se abrirá la frontera con Israel, con lo que se permitirá el acceso a la ayuda médica y al material necesario para que se inicien labores de reconstrucción de la ciudad, labor cuyo costo se estima en cerca de 4 mil 500 millones de euros. Anteriormente, se negaba el paso de material de  construcción a Palestina, con el argumento de que el cemento y acero podrían ser utilizados para la elaboración de túneles y demás infraestructura útil para Hamás.

A Palestinian waves a Hamas flag as others celebrate what they said was a victory over Israel, following a ceasefire in Gaza City

Además de lo anterior, se abrirá la frontera con Egipto y ésta será controlada por el gobierno palestino y -de forma progresiva- se ampliará la zona para que los pescadores trabajen, acción importante, ya que el mar es uno de los pilares económicos de la localidad.

La negociación hecha en Egipto también vislumbró que dentro de un mes las autoridades palestinas e israelís volverán a reunirse para tratar asuntos de mayor relevancia, como la reconstrucción del aeropuerto y puerto de Gaza, así como la posible liberación de un centenar de islamistas. El plazo para la próxima reunión es “la prueba de fuego” de esta tentativa de paz.

A Palestinian throws sweets as others celebrate what they said was a victory over Israel, following a ceasefire in Gaza City

Aunque en la apariencia existió un acuerdo, lo cierto es que la batalla mediática continúa: para los israelíes, durante el tiempo que duró el conflicto se asestó un “duro golpe” a Hamás, al disminuirle su arsenal y matar a cerca de mil de sus miembros… en contraparte, para Hamás el cese al fuego significa la “victoria de la resistencia”… Este alto a las hostilidades se dio más por hartazgo que por convicción.

“No me importa si se ha logrado o no la victoria, si los milicianos derrotaron a Israel o si el país derrotó a la resistencia armada. Todo lo que quiero es ver cómo la destrucción de esta guerra termina y Gaza es reconstruida de nuevo y que la calma prevalezca“,  declaró  a la agencia Efe, Ahmed Shaban, ciudadano de Gaza.

Sin una solución de fondo, sólo resta esperar que esta ocasión se respete el acuerdo logrado y así, la población civil de ambos territorios consiga un poco de la tan ansiada paz.

@plumasatomicas

Vía El País, La Jornada / Foto: Reuters