Lo que necesitas saber:

Se busca recordar el origen de esta lucha y mantener vigentes las exigencias de justicia y derechos para todas las personas de la diversidad sexual.

El mes del Orgullo LGBTQ+ ya está aquí y, como sabemos, cada año se realiza la tradicional Marcha del Orgullo. Sin embargo, también existe su contraparte, y estamos hablando de la contramarcha, también conocida como la Marcha de la Rabia.

Pero, ¿alguna vez te has preguntado qué es la contramarcha y de dónde viene esta lucha?

Pues bueno, esta movilización es impulsada por diferentes colectivos y activistas que han denunciado que la marcha, con el paso de los años, se ha convertido en algo más comercial.

Es decir, un espacio donde algunas empresas, instituciones o figuras públicas pueden mostrar su “apoyo” a la comunidad simplemente colocando una bandera arcoíris en su logo o sumándose a campañas durante junio.

Foto: Shutterstock

Sin embargo, para estos grupos, el origen del movimiento va mucho más allá. Recuerdan que este era un espacio donde, además de celebrar la identidad y la diversidad, también se levantaban consignas por la justicia, la igualdad y la visibilidad de una comunidad que históricamente ha enfrentado discriminación.

Y es que, aunque han existido importantes avances en materia de derechos, aún quedan pendientes temas como los crímenes de odio, los transfeminicidios, la discriminación y la falta de acceso a la justicia para distintos sectores de la comunidad LGBT+.

Ahora bien, esto no significa que quienes participan en la contramarcha se opongan al Pride o a la celebración del Orgullo. Más bien, buscan recordar el origen de esta lucha y mantener vigentes las exigencias de justicia y derechos para todas las personas de la diversidad sexual.

Dentro de estas críticas también aparece un concepto que probablemente has escuchado en los últimos años, el “pinkwashing” o lavado de imagen rosa.

¿Y qué significa exactamente?

Este término se utiliza para describir cuando una empresa, institución, gobierno o incluso una figura pública emplea símbolos, discursos o campañas relacionadas con la comunidad LGBT+ para mejorar su imagen pública, atraer consumidores o proyectar una apariencia de inclusión.

Sin embargo, esto no significa necesariamente que exista un compromiso real con los derechos de las personas de la diversidad sexual o con las causas que respaldan a la comunidad durante el resto del año.

Foto: Shutterstock

Algunos ejemplos de pinkwashing son:

  • Empresas que durante junio cambian sus logotipos a los colores del arcoíris, pero no cuentan con políticas de inclusión para sus empleados LGBT+.
  • Marcas que venden productos temáticos del Pride, pero no destinan recursos a organizaciones o causas relacionadas con la diversidad sexual.
  • Instituciones que promueven campañas de apoyo a la comunidad mientras son señaladas por prácticas discriminatorias.
  • Gobiernos que utilizan una imagen de apertura hacia las personas LGBT+ para mejorar su reputación, pese a que persisten denuncias relacionadas con derechos humanos.

Si planeas asistir, toma nota: esta será la fecha y el recorrido de la contramarcha

De acuerdo con la convocatoria difundida por los organizadores, la contramarcha de este año se realizará el próximo 27 de junio a las 10:00 de la mañana. El punto de encuentro será la Plaza Palestina Libre.

Al inicio, la propuesta era marchar rumbo a la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Sin embargo, en contexto de las protestas y el plantón de personas trans y no binarias en las oficinas de la Secretaría de Gobernación se cambió la ruta y se ha convocado a llegar hasta las instalaciones de SEGOB. Aquí parte del mensaje:

“El Estado mexicano tiene una deuda histórica con las personas trans y no binaries.

El plantón en SEGOB ha visibilizado esa lucha, pero las autoridades han respondido con violencia, omisión y represión. No nos quedamos calladxs.

Exigimos al gobierno que asuma su responsabilidad de respetar y garantizar los derechos de las poblaciones trans atendiendo la recomendación de la CNDH de promover y adoptar una Ley Integral Trans que sí sea efectiva y busque vidas libres de violencia”.

Al final, tanto la Marcha del Orgullo como la contramarcha parten de una misma historia de resistencia.

Foto: @contramarchacdmx.

Dos formas distintas de ocupar las calles, pero que encuentran su origen en una misma lucha por el reconocimiento, la dignidad y los derechos.

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