Se necesitaron siete meses y meterle algunas raspadas, para que las autoridades de Nuevo León se dieran cuenta que desembolsar 54 millones de pesos en un pin%&e dron no fue la mejor de las ideas para mejorar la seguridad en la entidad.

De acuerdo con Forbes, los titulares de las secretarías de Seguridad y General, Manuel González y Aldo Fasci, respectivamente, fueron a poner su cara de güeyes ante el Congreso de Nuevo León… y aceptaron que el dron adquirido a principios de año no fue una buena inversión, al no dar los resultados favorables esperados

Y en Nuevo León, con el Bronco, desembolsan 54 millones de pesos por un 'dron'

Foto: @JaimeRdzNL

Por lo anterior, van a ver cómo le hacen para regresarlo… o buscar la mejor forma de “cancelar la operación”.

Fue en marzo pasado cuando el gobierno liderado por El Bronco presumió la adquisición de tan costoso aparato… según, el dron (que para el gober no era sólo un dron, por tener “autonomía de vuelo”),  iba a servir para tareas de seguridad y localización. La “aeronave” fue entregada junto con más de 100 patrullas para la policía del Estado… es decir, se equipó bien.

Sin embargo, con el paso de los meses empezó a resaltar el principal detalle de la compra: no había quién supiera operarlo. Las autoridades decían que se estaba capacitando al personal, pero luego de varios meses, en septiembre, se reportó un percance con el aparato. Ups, una raspadita nomás…

No logramos los procesos ni los tiempos para que funcionara. La gente que tenía que certificarse no lo ha logrado, se nos despistó (el dron), tuvo problemas. Estuvimos viendo qué más podríamos hacer con él y la decisión que se tomó fue cancelar el proyecto. Vamos a rectificar, porque es de sabios rectificar, y vamos a buscar otro instrumento que nos sirva”, señaló el secretario general durante la glosa del 4º informe de Gobierno.

Según indica Forbes, las autoridades están muy confiadas en que les regresen el dinero desembolsado por el dron… ¿así, todo? Pues “dicen” que sí. Incluso se descarta algún tipo de sanción por cancelar el proyecto. Ahora lo “difícil” será ver en qué chingaos se gastan otra vez la feria. Es que hay tantas cosas inservibles o que no saben utilizar, que no saben por dónde comenzar.