Dice un dicho de los mamados de gimnasio: “Si no duele, no sirve”, pero ahora al parecer este proverbio se ha transformado por un “si no te tomas fotos o video, no sirve” y esto se puso de manifiesto cuando un hombre que decidió grabarse unos segundos por poco no la libra.

Este jovenazo del cual se desconoce su identidad, decidió acudir al gym

como normalmente lo hace, tomó una cámara y la colocó al frente para que sus admiradoras pudieran ver cómo levantaba 160 kilos de pesos una y otra vez en YouTube, pero casi y no llega para entregarles el video.

Todo parecía estar bien hasta que las pesas y la gravedad jugaron en su contra. Despegó la barra de la base, estiró los brazos, hizo una flección y jamás pudo levantarla. Al tener el tubo a la altura de su cuello, este cayó y lo apretó contra la camillita, comenzó a asfixiarlo y casi lo deja sin vida.

Moraleja: Neta, neta, así de cuates, no anden grabándose o haciendo este tipo de tonterías en el gimnasio si no quieren aparecer un día de estos en “1000 maneras de morir”.