¿Y a dónde fueron a parar esos millones de pesos? Bueno, según la nueva directora general del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), María Elena Álvarez-Buyllá, ese dinero que supuestamente sería ocupado en ciencia, la administración de EPN lo mandó al sector privado. Empresas transnacionales, para ser exactos.

Según publica La Jornada, la titular de la Conacyt, apenas se está en proceso de obtención de datos certeros del asunto… sin embargo, se tiene una certeza de +/- 15 mil millones de que durante el sexenio pasado se birlaron por ahí de 50 mil millones del águila. “Esto no es aceptable en un país en el que ni siquiera hemos llegado, según mis números, a invertir 0.4 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto) en el aporte nacional a ciencia y tecnología”, condenó Álvarez-Buyllá.

Por lo anterior, agregó la directora general del Conacyt, no le fue extraño saber que año tras año, pese a que investigadores de la UNAM y otras instituciones contaban con investigaciones fregonas, para las cuales esperaban recibir apoyo del Estado… pues a la mera hora se quedaban sin recursos. Y “así quedaron truncados varios proyectos”, lamentó.

De acuerdo con Álvarez-Buyllá, se ha detectado que los fondos desviados fueron a parar a la iniciativa privada, “muchas de ellas grandes empresas, muchas de ellas empresas trasnacionales”. ¿Nombres? Bueno, de eso no habló la funcionaria… ni sobre si habrá sanciones por lo anterior. Sölo mencionó que en el futuro el Conacyt invitará a que los investigadores articulen grandes programas nacionales estratégicos, antes de comenzar a repartir de su presupuesto, el cual este año es de 90 mil millones de pesos.

 

Y hablando del PIB que se destina para ciencia y tecnología en el país… al asumir la coordinación general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) para el periodo 2019-2021, la física Julia Tagüeña Parga indicó que éste debe rondar – mínimo – el 1%… algo lejano, tomando en consideración que en 2015, año en que el Estado más aportó para el sector científico, apenas se otorgó .5% del PIB.

“Sería fundamental que hubiera alguna disposición en la ley de ciencia y tecnología que no permitiera que bajara, además de que se cumpliera el mandato constitucional de invertir al menos 1 por ciento”, señaló Tagüeña Parga.