Por Juan Blackaller

Hasta que no empiecen a centrarse en lo que realmente hay que hacer, en lugar de en lo que creen políticamente posible, no habrá esperanza. No podemos resolver una crisis sin tratarla como una crisis. Necesitamos mantener los combustibles fósiles bajo la tierra, y tenemos que centrarnos en la equidad. Y si es tan imposible encontrar soluciones dentro del sistema, entonces tal vez deberíamos cambiar el sistema.

Greta Thunberg

Esta semana, de nuevo, hay otro incendio en La Primavera. En nuestras redes vemos a diferentes personas quejarse de cómo el gobierno no está haciendo nada y también de cómo nos duelen los ojos y la garganta por el humo. Es un bucle, se calma el fuego y volvemos a nuestras vidas normales.

De acuerdo al último informe de la Comisión Nacional Forestal, con corte al 9 de mayo, en Jalisco se han registrado 256 incendios en lo que va del año, con un total de 13,311 hectáreas de superficie afectada. Aunado a esto, el gobierno federal decidió reducir en un 30% el presupuesto forestal —y si comparamos con 2016, el presupuesto es 80% menor—, una decisión no acertada ya que el cambio climático agrava las consecuencias y aumenta el riesgo de incendios forestales, tomando en cuenta que la temporada de estiaje y que la responsabilidad del fuego en la mayoría de las ocasiones procede de la negligencia de las personas. Esto demuestra (junto con la refinería y la reactivación de la industria del carbón) que el interés por el cambio climático del gobierno federal es muy débil.

Al observar las imágenes anteriores es claro cómo en tan sólo cuatro años se deterioró el bosque de La Primavera y la Sierra del Nevado de Colima.

También es para poner atención la cantidad y el crecimiento de las hectáreas de cultivo de aguacate en Jalisco, una tierra que ha crecido en su fama por plantar buenos frutos. Desde 2013 hasta 2018 el número de hectáreas plantadas con aguacate ha aumentado en un 45.5% en el sur del estado. Urge un plan de regulación del fruto y cambios a la legislaciones de uso de suelo para desarrollar de manera sustentable estos cultivos. Los incendios son en terrenos forestales, por lo que cambiar el uso de suelo para plantación de frutos o para usos inmobiliario es ilegal

Darle seguimiento a las ya existentes y proponer soluciones que ayuden a prevenir y tratar a los incendios forestales sumadas con programas como “Hoy no circula” serían el caldo de cultivo ideal para que Jalisco sea punta de lanza en desarrollo territorial y ambiental sustentable. Un ejemplo concreto y relativamente fácil de resolver: la prohibición del ingreso a los bosques en temporada de estiaje también puede ser una respuesta. Es nuestra responsabilidad recordarle a nuestros gobernantes que sin bosques no hay futuro, podemos crear observatorios ciudadanos y apoyar acciones más puntuales como marchas o paros.

Actuemos ahora y hablemos de esta situación como lo que es —ya lo dijo Greta Thunberg—: una crisis. Demandemos políticas públicas que sean sustentables y responsables con el medio ambiente, votemos y démosle poder a personas que sí defienden que la crisis del cambio climático es la urgencia más relevante y que ven en la ciencia una vía para encontrar soluciones.

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Juan Blackaller es estudiante de Ingeniería Química en la Universidad de Guadalajara. Integrante de Futuro.

Twitter: @JuanBlackaller

Referencias