Han pasado cuatro años del feminicidio de la niña Fátima Quintana —quien fue torturada, violada y asesinada por tres sujetos en Santa María Zolotepec, Estado de México. Aunque en este caso se han dictado dos sentencias, aún queda pendiente la resolución de uno de los agresores. El día de ayer, organizaciones civiles pusieron la alerta y llamaron a las autoridades a NO conceder un amparo a José Juan “N”, quien buscaba cancelar la medida cautelar de la prisión preventiva oficiosa. En un paso más para la justicia, el juez de Control de Distrito Judicial de Lerma decidió mantener la prisión preventiva oficiosa para asegurar la presencia de José Juan “N” durante el juicio por feminicidio.

De acuerdo con el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), Católicas por el Derecho a Decidir y el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), la importancia de esta resolución radica, en primer lugar, en el paso para que no exista impunidad en el caso de Fátima. En segundo lugar,  en que genera un antecedente a la obligación que tienen los jueces y las juezas para resolver con perspectiva de género y con “enfoque diferenciado.

Fátima Quintana

Fátima Quintana murió a los 12 años de edad, víctima de feminicidio. En febrero de 2015, sus familiares reportaron su desaparición al percatarse de que la menor de edad no había llegado a casa después de clases.

De acuerdo con Lorena Gutiérrez, mamá de Fátima, la niña fue interceptada por tres sujetos —que eran sus vecinos— cuando regresaba a casa de la secundaria. Los sujetos abusaron sexualmente de ella, la asesinaron e intentaron ocultar su cuerpo con tierra y una llanta, en una zanja.

Foto: Cuartoscuro.

Sin embargo, durante la búsqueda una de las compañeras de Fátima dijo haberla visto por última vez en la parada del camión, donde encontraban los tres agresores. Los familiares  y vecinos de Fátima entonces buscaron en el domicilio de los sospechosos y hallaron la sudadera y la mochila —con manchas sangre— de la niña.

Luego, al encontrar el cuerpo sin vida de Fátima, su familia comenzó una lucha por el acceso a la justicia y la no repetición de este caso. En el proceso, dos de los responsables —los hermanos Misael y Luis Ángel Atayde— fueron sentenciados. Uno de ellos a cinco años de prisión porque era menor de edad cuando cometió el feminicidio y otro a 73 años y cuatro meses.

Pero el caso no ha finalizado, continúa pendiente la sentencia del tercer sujeto, José Juan “N”, quien había sido absuelto por la jueza Janet Patiño. No obstante, se consiguió un amparo y los familiares lograron su reaprehensión.

En la búsqueda de justicia, la familia Quintana declaró que ha recibido amenazas de muerte por parte de los familiares de los feminicidas. Ahora, desde otro estado y con una vida precaria continúan su marcha para que el caso de Fátima no quede impune, con el apoyo de asociaciones civiles ante los casos de feminicidios en nuestro país.

 

**Foto de portada: Cuartoscuro.