Lo que necesitas saber:
El descubrimiento de la científica Hongmei Wang podría revolucionar totalmente el ciclo reproductivo humano.
¿Tienes la capacidad de embarazarte, aún no sabes si quieres tener bebés y sientes que se te acaba el tiempo? ¡Hay buenas noticias! El mundo científico dio un paso gigante con un estudio que promete rejuvenecer los ovarios y extender la ventana de fertilidad femenina.
¿Lo más emocionante? ¡Ya lo lograron! Sólo que no en humanos. Gracias al procedimiento de la bióloga china, Hongmei Wang, nació un bebé mono completamente sano. ¡Te contamos los detalles!
El experimento con células madre que extendió la fertilidad femenina
En 2024 Hongmei Wang lideró un equipo del Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias, para comprobar con un estudio que el transplante de células madre podía revertir el envejecimiento ovárico que ocurre naturalmente con el paso de los años.

Es decir, la ventana de fertilidad femenina se extendería y la edad no sería un problema para concebir bebés. Entonces, el estudio publicado en el portal del NCBI —National Center for Biotechnology Information—, probó la teoría en monas cynomolgus (Macaca fascicularis) en edad avanzada.
A estas primates les inyectaron unas células especiales, derivadas de células madre, directamente en los ovarios. A estas células las llamaron “células M“. ¿los resultados? ¡Increíbles!
¿Cómo funcionaron las células “M” en la fertilidad femenina?
El transplante de células madre —o células “M”— en los ovarios restauró la fertilidad femenina, luego de que los ovarios volvieran a producir óvulos de calidad. ¡Así llegamos al nacimiento de una cría perfectamente saludable!
Y no sólo eso, las células madre también redujeron la inflamación celular, frenaron el daño causado por el estrés oxidativo y detuvieron la muerte de las células que nutren a los ovarios. Además, mejoró la secreción de hormonas sexuales para mejorar la salud y la vitalidad.

¿Se puede aplicar en humanas?
El estudio de Hongmei Wang, básicamente, comprobó que el transplante de células madre en los ovarios les da una especie de “escudo protector” para que no se desgasten tanto con el paso de los años.
El nacimiento del bebé mono dejó clarísimo que el método funciona en primates —con quienes compartimos una biología reproductiva muy similar— y ya se visualiza el panorama para extender la fertilidad femenina humana.
¿Será que sí? ¿Será que no? Las investigaciones científicas pueden tomar aaaños y, pasar de la fase de pruebas en primates a ensayos en humanos, todavía más.

Sin embargo, la curiosidad de profesionales chidísimas como Hongmei Wang, hace que la ciencia volteé a ver por fin a las mujeres. Ahora nos acerca más a la posibilidad de postergar la maternidad si así lo deseamos.

