Lo que necesitas saber:

Godoy explicó que la red tenía distintos mecanismos para lograr que los cargamentos pasaran sin una revisión real.

El caso del huachicol fiscal volvió a flote este 7 de septiembre, y es que resulta que Ernestina Godoy, fiscal general, salió a hablar sobre el caso de una red de contrabando de combustible.

Y es que hace unos meses se arrestó a Manuel Roberto “N” y Fernando “N”, quienes son señalados como los líderes de una de las redes de huachicol fiscal.

Se hacían llamar “Los Primos” y ambos formaban parte de la Secretaría de Marina siendo Manuel Roberto Farías Laguna vicealmirante y Fernando Farías Laguna contralmirante.

De acuerdo con la investigación, ambos habrían tenido un papel importante dentro de una estructura que contaba con la capacidad para importar, trasladar, almacenar y distribuir hidrocarburos que ingresaban ilegalmente al país.

Y es que con el video que subió Godoy a la cuenta de la FGR de YouTube se dieron a conocer nuevos detalles de la investigación, la cual se reforzó luego del aseguramiento de 10 millones de litros de diésel dentro de un buque en el puerto de Altamira, Tamaulipas.

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Después de eso, las autoridades se encontraron con una bodega ubicada en la CDMX que tenía bastantitas cosas que no deberían estar ahí. La bodega era arrendada por Manuel Roberto “N” y en su interior encontraron objetos de lujo, listas de aduanas marítimas, expedientes de personal naval y de altos mandos de la Marina.

Y como si eso no fuera poco, también encontraron documentos de seguridad nacional, según informó la fiscal:

“Documentación de seguridad nacional clasificada como reservada y confidencial y armas sin el debido registro”.

Y, ¿hay información de cómo operaba esta red?

Pues sí. Según lo informado por la FGR, los buques zarpaban principalmente desde Texas cargados con hidrocarburos, aunque aquí había un truquito, pues al llegar a México se declaraban como aceite o aditivos para cambiar su tratamiento fiscal.

Después, presuntos servidores públicos y agentes aduanales coludidos habrían facilitado el ingreso del combustible mediante inspecciones simuladas, muestras superficiales o volúmenes manipulados.

Incluso, Godoy explicó que la red tenía distintos mecanismos para lograr que los cargamentos pasaran sin una revisión real:

“La red criminal garantizaba muestreos superficiales, la aprobación de volúmenes manipulados o maniobras para que el hidrocarburo fuera liberado de la aduana sin revisión”.

Y es que hasta tenían calendarizado el día del arribo de los buques para lograr desactivar las cámaras e impedir que hubiera un registro de las descargas.

Una vez en tierra, el combustible presuntamente se distribuía mediante empresas legalmente constituidas, mientras que compañías fachada y triangulaciones financieras ayudaban a darle apariencia legal al dinero obtenido.

Las investigaciones han identificado operaciones relacionadas con esta misma red en Tamaulipas, Baja California, Colima, Sonora y Ciudad de México.

Por ahora, Ernestina Godoy confirmó que seguirán las investigaciones para determinar quiénes más estaban involucrados en esta red y establecer la responsabilidad de las demás personas presuntamente coludidas.

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