Ojo aquí, World Press Photo. Este fin de semana, los oscuros caminos de internet se iluminaron —aunque sea un poquito— cuando una curiosa foto se volvió viral: dos gorilas, casual, posaron para una selfie con sus rescatistas dentro de un santuario en la República Democrática del Congo.

Además de que parece que las gorilas se están preparando para su disco debut, la fotografía causó sensación porque muestra como estos animales en peligro de extinción han aprendido a adoptar algunas actitudes humanas.

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Foto: @virunganationalpark

En la foto aparecen las gorilas hembra Ndakazi y Ndeze posando con todo junto a sus cuidadores Patrick y Mathieu.

Lo malo es que no todo han sido sonrisas y tremendas poses en la vida de las alegres gorilas.

Las dos primates fotografiadas fueron rescatadas en 2007 cuando unos cazadores furtivos mataron a sus madres: tenían dos y cuatro meses de edad. Desde ese momento viven en el Parque Nacional Virunga —un orfanato de gorilas— y han crecido siempre acompañadas de sus rescatistas.

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Cuidadores del Parque Nacional Virunga con Tony, un pequeño cimpance rescatado // Foto: @virunganationalpark

El director del parque le comentó a la BBC que las gorilas ven a sus cuidadores como sus padres.

Es por eso que no se les dificulta “imitar a los humanos”. Además, explicaba que regularmente estas dos gorilas se encuentran de pie: “esas dos gorilas siempre son tan desfachatadas que esta fotografía captura perfectamente su personalidad. No es ninguna sorpresa ver a estas dos paradas en dos pies por pequeños lapsos de tiempo”.

El Parque Nacional Virunga es una gigantesca reserva de casi 8 mil kilómetros cuadrados que es el hogar de cerca de mil gorilas rescatados… pero no está muy tranquilo que digamos.

 

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De acuerdo a la BBC, cazadores furtivos y rebeldes cruzan regularmente los límites para matar animales resguardados y, durante los conflictos, 130 cuidadores han perdido la vida desde su fundación en 1996.