Lo que necesitas saber:
Los alumnos han reclamado que existe una desigualdad educativa gigantesca, pues alumnos de escuelas ubicadas en zonas vulnerables afirman que reciben menos recursos.
Francia ha estado viviendo momentos bastante complicados en cuanto a educación se refiere y es que desde el pasado 21 de septiembre comenzaron una ola de protestas.
Sin embargo, en las últimas semanas las movilizaciones comenzaron a tornarse un poco más fuertes, pues llegaron a los bloqueos, enfrentamientos con la Policía e incendios, mientras las autoridades han detenido a miles de personas.
Bueno, pero ¿por qué comenzaron las protestas?
Pues bueno, estas inicialmente comenzaron en la región de París con alumnos de preparatoria, o mejor conocida como lycées, debido al deterioro en el sistema de educación, pues denuncian que existe una escasez de profesores y sustitutos, salones saturados, edificios en malas condiciones, falta de recursos y horarios saturados.
También reclamaron que existe una desigualdad educativa gigantesca, pues alumnos de escuelas ubicadas en zonas vulnerables afirman que reciben menos recursos y, sumado a la zona en donde viven, esto puede afectar sus oportunidades académicas.
Una de sus demandas también surgió durante las olas de calor de mayo y junio, cuando quedó en evidencia la falta de ventilación y aire acondicionado en algunas escuelas. Esto dificultó que los alumnos pudieran continuar sus clases en condiciones adecuadas.
Y como si esto no fuera poco, se suma el enojo por el presupuesto educativo, pues el Gobierno francés contempla aumentar el presupuesto de educación un 1.7% en 2027. Sin embargo, estudiantes, docentes y sindicatos consideran que este incremento está por debajo de la inflación y no alcanza para cubrir las necesidades del sistema educativo, entre ellas la falta de profesores y recursos.
Bloqueos y enfrentamientos
Y es que en un inicio las movilizaciones eran pacíficas frente a las escuelas, sin embargo, comenzaron a crecer y algunas terminaron en enfrentamientos con las autoridades. Además, no se quedaron solo en la capital de Francia, pues comenzaron a extenderse a ciudades como Lyon, Lille, Marsella y otras regiones del país.
Y es que comenzaron a escalar brutalmente, pues en videos difundidos en redes sociales se puede notar cómo algunas movilizaciones terminaron con quema de contenedores, barricadas, lanzamiento de objetos contra policías y daños a inmuebles.
Ante esta situación, la Policía respondió a los manifestantes con gases lacrimógenos, además de desplegar un gran número de elementos para contener los disturbios.
Y aunque las autoridades afirman que la respuesta ha sido proporcional, organizaciones de derechos humanos y algunos manifestantes han denunciado un uso excesivo de la fuerza, mientras las autoridades ya investigan algunos casos.
Y es que uno de los casos más fuertes de este tipo ocurrió en Belfort, donde un policía quedó rodeado por un grupo de jóvenes que lo golpeó hasta dejarlo inconsciente. El caso derivó en una investigación por tentativa de asesinato.
Ya van varios detenidos
Y es que debido a los fuertes disturbios, las autoridades han detenido a varios estudiantes y otras personas que participan en las movilizaciones. De acuerdo con el Ministerio del Interior, desde el lunes se habían registrado alrededor de 5 mil arrestos en todo el país. De las 824 detenciones que registraron en la región de Île-de-France, donde se encuentra París, alrededor de 85% correspondieron a menores de edad.
Aunque esta cifra puede seguir aumentando, también lo hace la cantidad de civiles, policías, maestros y estudiantes heridos, pues las manifestaciones han continuado.
Solo durante la jornada más grave, la del jueves, las autoridades reportaron 284 policías y gendarmes heridos, además de 65 trabajadores de la educación y 170 estudiantes.

El Gobierno ya salió a dar su postura
Y es que debido a lo fuertes que han sido estos movimientos, el ministro de Educación, Édouard Geffray, se reunió con representantes de estudiantes, docentes, padres y otros integrantes de la comunidad educativa, todo esto con la finalidad de llegar a un acuerdo que pueda atender las demandas.
Entre las medidas planteadas está acelerar la sustitución de profesores ausentes y revisar algunos aspectos relacionados con los horarios escolares. Sin embargo, las organizaciones estudiantiles consideran que las respuestas del Gobierno todavía no son suficientes.
El Gobierno también condenó los episodios violentos y señaló que algunos actos ya no corresponden a las demandas originales de los estudiantes.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, incluso pidió a los fiscales buscar que los padres asuman la responsabilidad civil por determinados daños que provoquen sus hijos menores de edad.
Por ahora, se espera que el Gobierno dé una solución a los alumnos que buscan mejores condiciones educativas, sin que su nivel económico o la zona en la que viven termine afectando sus oportunidades. Mientras tanto, las organizaciones estudiantiles ya convocaron nuevas movilizaciones para el martes 6 de octubre.

