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Murió el historiador Miguel León-Portilla a los 93 años de edad

Uno de los principales pensadores de nuestro país y quizás el mayor estudioso de la lengua náhuatl, Miguel León-Portilla, falleció ayer a los 93 años. Su muerte fue confirmada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), institución de la cual era investigador emérito.

De acuerdo con diversos medios, el profesor León-Portilla ingresó al Hospital Español el pasado 11 de enero y luego el 18 de agosto fue necesario su traslado al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, esto por problemas respiratorios. Se le recordará por ser un hombre que, además de en cada momento profesar su admiración e interés por las culturas indígenas del país, enaltecía la lectura (la cual, presumía, le ayudó a fortalecer su increíble memoria) y el hambre de conocimiento. “Para guiar a los hombres que aquí habrían de vivir era necesario rescatar la raíz de la antigua cultura, el testimonio del recuerdo, la conciencia de la historia”, le cita el Colegio Nacional.

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El Miguel León-Portilla nació el 22 de febrero de 1926 en la Ciudad de México. Obtuvo el grado de Doctor en Historia por la UNAM y, de ahí, un largo listado de grados y reconocimientos de parte de las instituciones más importantes de México y el mundo. Todos vinculados por su labor en el campo de la Historia, Lingüística, Antropología, Etnología y Filosofía.

Autor de diversos libros, ensayos, estudios y traducciones, quizás la obra más popular del profesor Miguel León-Portilla es La Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la Conquista (1959), en la cual con base en escritos indígenas, revisión de pinturas de códices, como el Florentino, el Atlas de Durán y el Códice Tellariano Remense (todos ellos relativos a la Conquista) hizo una crónica de los acontecimientos ocurridos durante la Conquista de México a manos de los españoles.


De acuerdo con la UNAM, esta obra nació, en parte, por la obsesión nacida en el doctor, luego de leer el prólogo que José Vasconcelos escribió para su Breve Historia de México, en el cual señaló que los indios no tuvieron conciencia de los que les ocurrió con la llegada de los españoles.

En La Visión de los Vencidos, Miguel León-Portilla “muestra el sentimiento que surgió en los indígenas, a raíz del choque violento con los españoles. Enfatiza en su obra la importancia de divulgar la perspectiva indígena: el testimonio de lo que vivieron, pensaron y sintieron los vencidos”.

“Cuando salió por primera vez Visión de los vencidos en 1959, muchos lectores sorprendidos se percataron de que los indígenas precolombinos quienes habían sido hasta entonces, en el mejor de los casos, objeto de curiosidad académica, eran sujetos que veían y habían visto y, a través del apartado gráfico de rescate de la cultura náhuatl estructurado por los españoles, habían dejado un testimonio escrito de visión de los hechos sangrientos de la conquista así como de su propia cultura”, recuerda Patrick Johansson Keraudren, discípulo de León-Portilla, en cita recogida por Proceso.

Miguel León-Portilla fue miembro de las Academias de la Lengua y de la Historia; la Real Academia de las Artes y Letras de Extremadura; la Academia de Historia; El Colegio Nacional; la Americana Anthropological Association; la Societé des Americanistes de París y de la American Historical Association y fue designado investigador emérito de la UNAM.

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Sería interminable señalar los reconocimientos que Miguel León-Portilla obtuvo a lo largo de su prolífica carrera, entre ellos: la Orden Caballero Águila, otorgada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia; el Premio Continental Canto de América de Literatura en Lenguas Indígenas, otorgado por la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas; Medalla al Mérito en Ciencias y Artes, otorgada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; el Premio Nacional de Ciencias y Artes, otorgado por el Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos a través de la Secretaría de Educación Pública; la Gran Cruz de la orden de Alfonso X, El Sabio, otorgada por el Gobierno de España; la Orden de las Palmas Académicas en grado de Comandante, otorgada por el Gobierno de Francia; el Premio Internacional Alfonso Reyes 2000, por sus aportaciones al estudio del México antiguo, sólo por mencionar algunos y para vislumbrar la dimensión de pensador que fue.

Sobre decir que el trabajo de León-Portilla trascendió a nivel internacional, y que en varias instituciones se le reconoce por sus valiosas aportaciones a la preservación de la cultura y las etnias indígenas de América. De acuerdo con diversos medios, la UNAM y el Colegio de México realizarán diversas actividades en su honor. Descanse en paz.