Pues, aunque dijo que no se iba… a la mera hora, siempre sí: tras perder la dirección nacional del PRI, en la elección interna del pasado fin de semana, Ivonne Ortega renuncia al partido en el que militó por 29 años.

Por medio de un comunicado dirigido a la todavía líder del tricolor, Claudia Ruiz Massieu, Ortega dio a conocer las razones de su salida. Básicamente, que ya se dio cuenta que ahí son bien pinc%&/es transas… digo, que con el resultado de la elección interna, en la que Alejandro Alito Moreno salió ganón, el PRI quedó a la vergüenza.

“No queda duda de que se utilizaron las más viejas y perniciosas prácticas que han marcado negativamente al partido, las que han ameritado humillantes calificativos y el rechazo de los ciudadanos que, es bien sabido, le dieron la espalda en las recientes elecciones constitucionales”, señala Ivonne Ortega en su comunicado.

El domingo se realizó la elección del líder nacional del PRI y, con amplió margen, resultó ganador Alejandro Moreno, más conocido como Alito… y bueno, aunque esta elección fue de lo más fantasmona (nadie pin$%&es la tomó en cuenta), no dejó de llamar la atención que antes y después se estuvieron denunciando malas prácticas: padrón irregular, cargada a favor de un candidato, amaño de casillas, acarreo, etcétera, etcétera.

FOTO: GRACIELA LÓPEZ /CUARTOSCURO.COM

“Esas prácticas arcaicas, mañosas e ilícitas se presentaron de nuevo en la jornada del 11 de agosto y la ciudadanía vio el peor rostro de esa histórica institución”, agrega Ivonne Ortega. “Si entre los militantes del PRI prevalecen la trampa y la simulación, será impensable presentarse ante los mexicanos a pedir el voto en elecciones constitucionales”.

Después del comunicado, la exgobernadora de Yucatán difundió un video en el que dijo casi lo mismo, nomás aderezando su salida con la mención de que ésta se da “en congruencia” con sus “convicciones democráticas”.

No, pues sí… se le va a extrañar. Quién sabe que será del Revolucionario Institucional después de tan sensible baja. No, ya en serio, el PRI se va quedando sin su vieja guardia (cof, sus dinosaurios, dirían unos, cof).